En este tormentoso 2026, comenzamos cada jornada sin saber al anochecer qué nuevo conflicto de poder generará zozobra a nivel mundial, como ocurre con los tejemanejes del actual gobierno de Estados Unidos para apropiarse de Groenlandia, con el mismo espíritu que en noviembre de 1903 Teodoro Roosevelt dijo “I took Panamá”.
Esa ha sido una constante desde 1776 cuando 13 colonias ubicadas cual alargada lengua de tierra en el este de Norteamérica, entre el actual Estado de Massachusetts y el de Georgía, se independizaron de Inglaterra; entonces era un territorio de 1’100.000 kilómetros cuadrados y hoy, por todos los “I took”, son 9’833.517 kilómetros cuadrados y ansían los más de 2 millones de kilómetros cuadrados que tiene Groenlandia.
Efectivamente, en 1776, declarada su independencia, Estados Unidos comenzó a crecer territorialmente hacia el oeste, apropiándose del territorio indígena. “I took”.
En 1803 adquirió a la Francia de Napoleón, en 15 millones de dólares, la inmensa franja de tierra de Luisiana y la cuenca del río Misisipi, desde el Golfo de México hasta la frontera con Canadá, incluyendo las Montañas Rocosas, las Grandes Llanuras, el Medio Oeste.
En 1819, compró a España el territorio de La Florida y una franja sobre el Golfo de México, hasta Texas, por 5 millones de dólares que destinó a proveer el posible pago de sentencias en pleitos que por tierras algunos norteamericanos adelantaban contra España ante jueces norteamericanos.
En 1830 unos 30 mil colonos norteamericanos se asentaron en Texas, territorio de México, y comenzaron los conflictos entre estos y el gobierno mexicano; en 1836 los colonos declararon la independencia de Texas, México no aceptó ello, se fueron a las armas, en un bando los colonos y el ejército norteamericano y México en el otro. En 1845, Estados Unidos anexó a su territorio a Texas y en 1846 le declaró la guerra a México.
En 1848, se firmó el Tratado Guadalupe – Hidalgo y Estados Unidos incorporó a su mapa a California, Nuevo México, Arizona, Utah, Nevada, Texas, parte de Colorado y de Wyoming. “No estás explotando ese territorio, Dios quiere que sea mío”. “I took”.
En 1846 compró a Inglaterra el territorio de Oregón y en 1853 compró a México La Mesilla, franja territorial en el límite sur del mapa estadounidense.
En 1867 le compró a Rusia Alaska por algo más de 7 millones de dólares.
En 1898, agregó a su territorio Hawái, y en su guerra con España, anexó a Puerto Rico.
Así, Estados Unidos, a punta de “I took”, pasó de ser un territorio de 1’100.000 kilómetros cuadrados a tener 9’833.517 kilómetros cuadrados, anhela los 2’166.086 de Groenlandia y se relame mirando el mapa de Canadá.










