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Sábado 07 de febrero de 2026 - 01:00 AM

Tejiendo la memoria

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«Bordar es a la vez asir y soltar». Esto es lo que se plantea como el eje central de Los hilos perdidos, la sexta novela publicada por Juliana Muñoz Toro. La colombiana presenta una triada interesante: la memoria, la relación madre-hija y las labores de las manos como acto de cuidado.

A partir del universo textil, la escritora teje una historia de retazos de vida y sus hilachas, plasmando en un texto el bordado, como su lengua madre, y conmoviendo al lector con la historia de cómo se reconectó con su madre enferma a través de la actividad del bordado, en una especie de hilos trenzados para remendar el cordón umbilical invisible que a todos nos une con nuestra madre y nuestros antepasados. La obra aborda el amor filiar, la memoria, la enfermedad y la necesidad de preservar el legado familiar a través de acciones manuales y el cuidado constante.

En medio del deterioro de la madre de la protagonista por causa del alzhéimer, el acto de bordar se convierte en un salvavidas en el que las manos ya sabían qué hacer, yendo más lento que los pensamientos. Entre los hilos zurcieron la historia familiar marcada por la desaparición de una de sus hijas y rescataron recuerdos del pasado. De ahí la referencia a Tres mujeres un libro de poemas escrito en 1968 por la escritora estadounidense Sylvia Plath, en el que la trama de la obra es la maternidad, contada a partir de 3 voces, tal como en este relato íntimo que se reconecta muchas de las historias de la escritora, su madre y su abuela. Un tejer y destejer que representa la vida misma.

En una entrevista con El Tiempo, Muñoz trajo a colación esa imagen nostálgica del pasado, en la que las mujeres se reunían a bordar y a construir historias entre ellas, casi como una invitación al resurgir del arte manual para fortalecer los vínculos femeninos y darle así forma a la memoria.

Me detengo en una frase final: «Una se vuelve adicta al cuidado». Si el deseo de crianza viene de un acto de repetición, que se repitan entonces esos lazos que unen a las personas que hemos amado y habremos de amar. Los hilos de la memoria están en todas partes: «El hilo es la voz en ese lienzo que lleva del relato de lo que vivimos hacia lo que vamos a recordar».

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