Publicidad

Columnistas
Miércoles 18 de marzo de 2026 - 01:00 AM

Tenemos que hablar

Compartir

Cuando las personas dialogan y, por algún motivo, el tema que los integra da giros inesperados, haciendo que la conversación cambie de tono, se enturbien los ánimos y desaparezca la cordialidad, una de las discrepancias de base entre los participantes (ahora enojados) es no saber si lo que acabaron de presenciar se llama “discutir”, “pelear”, “opinar”, “hablar”, “irrespetar” o cualquier otro verbo que utilicen en razón de su defensa…

Sería una gran mentira negar que a las personas nos gusta tener la razón; pero sería una mentira mayor insistir en ello. Porque todos los seres humanos —dentro de condiciones “normales”— somos racionales. La diferencia está en la manera como expresamos esa racionalidad a través del lenguaje: cómo hablamos y cómo decimos las cosas.

Resulta curioso que durante nuestros primeros años de vida, familiares y allegados se dedican con paciencia a enseñarnos a hablar, pero pocos años después su misión cambia radicalmente, enseñándonos con urgencia a callar. Es comprensible, porque nuestra voluntad e imaginación no conocen la prudencia y, en consecuencia, alguien tiene que transmitírnosla.

No aprendemos a hablar únicamente a través de las palabras que escuchamos. También existen deleitables maneras de formar nuestro criterio, de ampliar nuestro horizonte mental y de seguir construyéndonos como personas. Es cuestión de gustos: en mi caso, prefiero un híbrido entre entretenimiento y educación; abrirle las puertas a la cultura y, por difícil que parezca, escuchar los argumentos del que piensa diferente de mí, aunque no esté de acuerdo con él.

Retomando la discrepancia con los verbos a emplear, no sé si lo que necesitemos como sociedad quepa en las palabras “crecer”, “avanzar”, “evolucionar”, etc. Pero estoy seguro de que nuestra capacidad de razonar, articulada con un acertado uso del lenguaje, posibilita su manifestación más elevada a través del silencio. Suena contradictorio; sin embargo, gracias al silencio, la razón y la palabra develan su riqueza. Porque para aprender a hablar hay que aprender a escuchar. Y a escuchar sólo se aprende en silencio.

Hoy miércoles 18 de marzo, la palabra y el silencio se entrelazan en Bucaramanga, en un evento que lidera la difusión de ideas poderosas, en medio de charlas amenas e impactantes. Se trata de TED: organización global sin ánimo de lucro, que congrega a espectadores que quieren escuchar las apasionantes experiencias de quienes trabajan por la economía, la cultura, el deporte y la educación de nuestro país. La cita es en la UNAB de 8 a.m. a 6 p.m., y aún puede comprar su boleto para asistir.

Si le pasa como a mí, que no alcanzo a llegar, no dude en buscar el archivo de TEDx Talks disponible en Youtube. Deje que las palabras y el silencio lo sorprendan.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día