Publicidad

Columnistas
Lunes 27 de abril de 2026 - 01:00 AM

Ese amor

Compartir

“El amor a la tierra es superior”, dijo el anarquista y cineasta español Luis Buñuel. Lo dijo paseando por el sur de España, tan pobre, con tanta miseria, viendo que, a pesar de eso, la gente no se iba a buscar nuevos mundos, como en una época lo hizo Pizarro, el conquistador analfabeto que criaba cerdos allá en Extremadura. Y tenía razón: es un amor superior.

Un mundo parecido lo conocimos en la Mesa de los Santos, que tiene zonas áridas y olvidadas, semejantes a las de Extremadura y Andalucía, en España, donde el sol no da tregua y los veranos parecen eternos. Zonas que el turista no conoce ni tolera en su falsa comodidad.

Fuimos a visitar a una paciente con Pastor Virviescas, escuchando en el camino La Marsellesa, que animaba el paisaje y la conversación. Al fin llegamos, después de una carretera llena de polvo (no barro), por donde la camioneta patinaba. En medio de la soledad del paisaje, llegamos a la casa de la señora, que nos esperaba con su rostro inescrutable, su piel morena marcada por profundas arrugas que le daban dignidad e inspiraban respeto.

Logramos apreciar la aridez: “Hace dos años por aquí no cae una gota de lluvia”, dijo la señora, que nos recibió con su esposo, quien no hablaba. Ella llevaba la conversación, mientras el señor callaba, sentado en una vieja silla que se hundía. El agua que vimos en una pileta era amarilla. Nos dijo que, cuando estaba deprimida, salía a caminar y se le pasaba toda tristeza, porque con ese calor se le secaban hasta las lágrimas.

Le preguntamos por qué no se iban, pero su respuesta fue contundente: “Ni muertos. ¿Irnos para Bucaramanga a morirnos en un apartamento, viendo televisión y sin poder salir para que no lo roben o lo maten a uno, y perdernos los sonidos del campo, el canto del búho, de los grillos y de los pájaros (porque aquí también hay), para acabar oyendo pitos y ruido de motos?”. En silencio, le dimos la razón, mientras al fondo dos camuros raquíticos, que lamían las piedras, se movían lentamente. Era un campo lunar lo que veíamos, a 40 minutos de Bucaramanga.

Les entregamos el mercado que les llevábamos y una pierna de cabro que compramos en el camino, y nos devolvimos escuchando de nuevo La Marsellesa, mientras pensábamos cuánta razón tenía Buñuel, que también dijo: “La realidad, sin imaginación, es la mitad de realidad”.

Nota: El País de España publicó que la mejor hamburguesa del mundo se come en España: Hundred Burgers. “La hamburguesería, con locales en Valencia y Madrid, se consolida en la primera posición del ranking ‘The World’s Best Burgers’ por segundo año consecutivo”. ¿Y no que Bucaramanga era la capital de las hamburguesas?

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whatsapp acá.
Comentarios

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día