Publicidad

Columnistas
Martes 19 de mayo de 2026 - 01:00 AM

“Guerrilleros no queremos en Guadalupe”

Compartir

Es el grito desgarrador de una mujer comunera, de una madre herida en su corazón, porque la guerrilla sacó de su hogar a un hijo y le cambió un cuaderno por un fusil, un pupitre por la selva, un abrazo en la madrugada por una pesadilla llamada violencia, un encuentro de amigos en el hermoso parque de Guadalupe por una aventura con una tropa de jóvenes obligados a dispararse entre ellos.

Sucedió frente a la iglesia, en el parque, una minga del petrismo irrumpió con su veneno, golpeando a una región comunera que, con orgullo, siempre ha representado el trabajo, la fe católica, la no violencia, el respeto a la vida. Es Guadalupe, donde mi padre y mis hermanos caminaron muchas veces rumbo a su amado municipio de el Guacamayo; caminatas de trabajo y estudio en su emblemático internado de la Escuela Normal Superior María Auxiliadora.

Fue una mujer, una Paloma Valencia quien salió (sin permiso) al encuentro de los visitantes y los encaró, los desafió, los obligó a salir de su pueblo, al tiempo que con decencia le decía, con el tono aguerrido del santandereano: “¿se les perdió algo en Guadalupe?”, “¿los 18,677 niños que violaron y secuestraron, qué pasa con ellos?”, “¿cuando la guerrilla les reclute a un hijo, a ustedes vamos a ver qué van a decir?”. Su vehemencia es el reflejo de la mujer colombiana, su dolor, su no olvido y ese reclamo justo que está tatuado en todo lo ancho y lo largo de un país que se resiste a la oscuridad.

Si alguien hubiese hecho algo parecido, hace un poco más de 70 años, cuando la semilla de la subversión aparecía en las montañas ¿cuántas muertes nos hubiésemos ahorrado, cuánta tragedia y atraso, cuántas familias destrozadas? de seguro, esos niños convertidos en guerrilleros hubiesen sido médicos, abogados, exitosos empresarios, deportistas ejemplares. Esa es la motivación de la mujer que graba el video, que en minutos se hizo viral y, sacudió el panorama político a solo 15 días de las elecciones presidenciales. En Charalá, Curití, y Bucaramanga la escena se repitió y el pacto histórico de Petro, se transformó en segundos, en un rechazo histórico.

Cuando veo el video, solo pienso en las miles y miles de mujeres que, en nuestro país, estaban indecisas frente a la posibilidad de votar por una mujer. Nuestra solidaridad con su gente, un homenaje a sus mujeres; a las miles y miles de Palomas que, desde Guadalupe, Charalá, Curití, Bucaramanga enviaron un mensaje de amor por Colombia.

Nota: Señor alcalde de Bucaramanga, señora directora del Instituto Municipal de Cultura y Turismo: no olviden que el Teatro Peralta sigue en cuidados intensivos.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día