Publicidad

Columnistas
Sábado 11 de julio de 2026 - 01:00 AM

Presidente, además del corazón, llévenos en el presupuesto

Compartir

Hay agradecimientos que se expresan con palabras y otros que se demuestran con decisiones. Santander espera lo segundo. El próximo 14 de julio, cuando el presidente electo Abelardo de la Espriella visite Bucaramanga para adelantar el empalme regional, representará una oportunidad única para convertir el respaldo que recibió de esta tierra en un compromiso serio y aterrizado de inversiones para Santander.

Los santandereanos tenemos razones para esperarlo. Además de ser la cuarta economía del país, nuestro departamento aportó cerca de 822 mil votos y fue el segundo que, porcentualmente, más apoyó al presidente electo, con el 64,6 % de la votación; solo fue superado por Norte de Santander y quedó incluso por encima de Antioquia. En una elección definida por un estrecho margen, ese respaldo tuvo un enorme valor político y fue definitivo en la victoria.

Por eso, con respeto, pero también con franqueza, podemos decirle al nuevo presidente que, además de llevar a Santander en el corazón, nos lleve también en el presupuesto.

Pero esa tarea no depende únicamente del Gobierno nacional; también depende de nosotros. La visita del 14 de julio debe convertirse en un ejercicio de unidad alrededor de los grandes intereses del departamento. Gobernador, alcaldes, congresistas, gremios, empresarios y academia deberían llegar con una sola agenda, dejando de lado protagonismos, diferencias políticas y la tentación de los puestos.

Las prioridades, además, no hay que inventarlas; llevan años sobre la mesa. La doble calzada Bucaramanga-Barbosa, Bucaramanga-Pamplona, la vía Curos-Málaga, Charalá-Duitama, la Transversal del Carare, la infraestructura educativa, el transporte masivo del área metropolitana, la navegabilidad del río Magdalena, la construcción en doble calzada del anillo vial externo metropolitano, el CEGES metropolitano y culminar los hospitales de San Gil y Málaga, entre otros. Son proyectos estratégicos que han esperado decisiones del Gobierno nacional.

Sabemos que el país queda en una compleja situación fiscal y que el margen de maniobra será limitado; precisamente por eso debemos priorizar. No se trata de llegar con una interminable lista de peticiones, sino con un puñado de proyectos transformadores, respaldados por todos y capaces de cambiar el rumbo de Santander durante las próximas décadas.

En el gobierno de Petro, pensar diferente le costó a este departamento; el aislamiento presupuestal fue evidente. Por eso, esta es la oportunidad para reconstruir la relación con la Nación. Más aún cuando, después de muchos años, Santander vuelve a tener un ministro con arraigo regional y un nuevo presidente que ha manifestado su gratitud con esta región.

Santander ya hizo su parte en las urnas; ahora le corresponde al nuevo gobierno hacer la suya en el presupuesto. Presidente, gracias por llevarnos en el corazón; ahora llévenos también en el presupuesto: esa será la mejor muestra de gratitud.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día