Publicidad

Columnistas
Viernes 21 de agosto de 2026 - 01:00 AM

La actitud constructiva

Compartir

El país está atravesando por una situación en extremo delicada: unas arcas empobrecidas, un servicio de la deuda en niveles extremos, unos grupos al margen de la ley produciendo catástrofes y un panorama desolador producto del reciente terremoto.

Es el momento de generar una actitud positiva que reúna todos los esfuerzos posibles para que Colombia pueda salir adelante en medio de la extrema crisis que padece. El compromiso es de todos, no podemos desgastarnos en críticas implacables y en rasgarnos las vestiduras, cuando todo está por hacer.

La hora actual exige una dosis de responsabilidad muy grande que tiene que estar por encima de las oportunidades políticas y de los deseos de exhibir odios y resentimientos. El que quiera contribuir, aportar y generar instrumentos de oportunidad frente a las enormes premuras que padecemos, que sea bienvenido. Quienes quieran aprovechar la ocasión para exhibir oportunismos, falsos protagonismos o intereses en otros objetivos diferentes a los de esta hora crucial, que bien los señale la opinión pública, para que sus falsos comportamientos no sigan ahondando la crisis.

Tenemos que ser capaces de generar confianza, para que el país entero se pueda ver representado en una causa noble y en un trabajo coherente y altruista; también para que el mundo entero nos pueda observar como una nación resiliente con deseo de superación y con un enorme poder de credibilidad, generado por la actitud individual y colectiva en donde sea claro percibir la buena intención y el deseo de aportar nuevos elementos para para superar el estado de cosas.

Colombia ha sido un país caracterizado a través de la historia por la confrontación, por la exagerada polarización ideológica, por el conflicto y por la violencia. Tenemos que ser capaces de superar la escoria que nos ha acompañado y pensar en que nuestra actitud merece reconfigurarse, como dirían los exponentes de la tecnología “resetiarse” volver a los orígenes para comenzar sobre la base de un nuevo esquema que permita el dominio de lo racional, la presencia de la lógica y el imperio del bien común sobre los intereses personales y políticos.

¿Seremos capaces de creer en nosotros mismos? Una pregunta que vale la pena analizar en su profundidad para generar una respuesta responsable y acorde con las exigencias. Si no somos capaces de creer en nuestros propios valores, tampoco estaremos en condiciones de creer en los elementos colectivos. Una sociedad exige no solo del esfuerzo de todos, sino de su aporte efectivo en la construcción del futuro.

Dejemos atrás el país de mentiras, de odios y de resentimientos y pensemos en ser los verdaderos constructores del mañana.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día