“El concepto de «roles al revés» (o inversión de roles) se refiere al intercambio de funciones, expectativas o dinámicas habituales entre personas, ya sea en el ámbito social, de pareja, familiar o laboral”. En comunicación se suele utilizar para llamar la atención sobre actitudes sexistas y discriminatorias hacia las mujeres, en diversos ámbitos, sociales y públicos.
El @pattybernard1 Shorts Roles al revés: poner una queja denuncia la forma absurda y revictimizante como se suele tratar a las mujeres agredidas y víctimas de abuso. El video caricaturesco llama la atención sobre los prejuicios sexistas que afectan a mujeres que denuncian algún tipo de agresión: un hombre llega a un puesto de policía para denunciar una agresión de la que fue víctima por parte de mujeres en una discoteca. Lo atiende una policía. Él: “estoy aquí para denunciar una agresión, anoche fui agredido por mujeres, yo estaba en una discoteca y …” La policía: “¿y estaba vestido así? ¡Ud. sí que se busca problemas! pero si ¡hasta yo tengo ganas de agredirlo, y soy policía! …” – “pero, vengo a poner una denuncia …” - Y el diálogo sigue con la mujer policía que cuestiona al denunciante: porque debería saber que después de las 10 pm no debe estar en la calle, porque respondió cortésmente a las mujeres que los saludaron a él y sus amigos, lo que puede interpretarse como consentimiento … El hombre víctima sigue con su queja: lo siguieron cuando iba para el baño. La mujer policía insiste en preguntar si él dijo no, claramente, para expresar su oposición. Él explica que le taparon la boca; “o sea que Ud. no se opuso, no resistió”. Él habla del miedo que sentía … De víctima pasa a cargar con la responsabilidad de haber aceptado, ver provocado, el abuso. Había debido “recordar como son las mujeres” y que sonreírles es como buscarlas.
Esta situación grotesca no es ficción para muchas mujeres, pero, con roles invertidos lo absurdo e injusto salta a la vista.
Abundan las entrevistas periodísticas, entregas de premios Óscar, Grammy u otros galardones que no pasarían el filtro de la inversión de roles sin quedar inadmisibles para hombres. Al considerar a las niñas y mujeres sin sexismo ni sesgo de género, el saludo al iniciar la entrevista no tendría ni piropo ni anotación sobre su cuerpo, su belleza o su vestido. O ¿se iniciaría así una entrevista a un hombre? “Muy buenos días Fulano, te ves espléndido hoy, y ¡que elegancia la tuya! Con estos atributos serías todo un éxito en pasarela así que ¿qué es lo que te motiva para hacer política?”











