Hay día estelares en la historia de la nación colombiana, como el 7 de agosto de 1819, el 17 de diciembre de 1819, el 15 de mayo de 1831, el 7 de marzo de 1849 y el 26 de marzo de 1933. Pero también hay días funestos, como el 17 de abril de 1854. Esta última fecha es la más controvertida entre los historiadores, porque de su narrativa brotan como hongos las opiniones provenientes de las dos ideologías políticas básicas de nuestro pueblo: la que se pone de parte del Estado legítimo de derecho, y la que justifica todo alzamiento tumultuario contra su poder soberano. José Obdulio Gaviria nos recordó, en su último libro —Magnicidios—, que el visitante argentino Miguel Cané había asistido en 1882 a un examen escolar público, solo para escuchar a una bella niña de 15 años justificar el asesinato de los tiranos, porque matarlos no era un crimen.
El 17 de abril de 1854 se unieron los artesanos de Bogotá y los soldados de la guarnición militar para deponer al presidente legítimo, José María Obando. Gracias a la habilidad hermenéutica del profesor Carlos Camacho, tenemos hoy la posibilidad de leer una magnífica crónica de los antecedentes y de las ocurrencias de ese día ignominioso, salida de la pluma de uno de sus testigos más ilustrados: don José María Samper, en ese entonces joven gólgota de radicales ideales liberales. Su diario inédito, que reposa en la sala de Libros raros y manuscritos de la Biblioteca Luis Ángel Arango, fue hallado por este profesor, quien lo hizo publicar en la editorial de la Universidad Externado bajo un lacónico título: 1854.
Originalmente había sido publicado, por entregas y durante los primeros meses de 1855, en la sección folletín del periódico El Tiempo, fundado por un grupo de liberales radicales a los que pertenecía el mismo Samper. Esa historia de “una dictadura estúpida y salvaje” fue vencida por “su ignominia, su corrupción y su infecunda acción”, más que por la fuerza de las armas constitucionales. Así hablaba don José María Samper, y esta historia tan edificante merece ser leída con atención.











