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Carlos Chaverra
Sábado 18 de febrero de 2012 - 12:00 AM

Felicidad Fácil

Publicado por: Carlos Chaverra

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Me quedé pensando acerca del tema que había puesto sobre la mesa uno de mis amigos de la agradable tertulia. Me preguntaba si realmente podía existir esto de la felicidad fácil aquella que, según le interpretaba, no tiene que ver con lo que comúnmente calificamos como éxito (que por lo general está identificado con lo tangible de la vida) o lo que a todos nos tienta: fama y fortuna. Igualmente nos pusimos a discutir si esto de la felicidad fácil tenía que ver con el ejercicio de la libertad, lo cual puso más picante a nuestro debate.

Me di a la tarea de buscar fuentes de felicidad fácil. Una visita al periódico no ayudó mucho: los grandes titulares se concentraban en la muerte de más de 300 internos en una prisión de Honduras; los problemas de adicción de la fallecida cantante Whitney Houston y nuestro diario cotidiano: el terrorismo de las Farc, los carruseles y el oscuro pronunciamiento del hoy prófugo ex comisionado de paz. Me pasé por los noticieros de televisión y encontré allí también terror y la confusión a lo que nos tienen sometidos los controladores aéreos. Me quedé con la triste sensación de que lo más cercano a la felicidad fácil son las noticias de farándula que no son más que vanidad de vanidades.

Decidí aventurarme por la prensa internacional y no me fue bien. La depresión de la eurozona, los parados de España dominan los titulares. Irán trae conmoción con su programa nuclear y el clima se enrace en Siria. Sólo el futbol parece traer felicidad fácil con los goles de Falcao.

Me fui entonces a lo cotidiano y allí encontré algo de luz. Vi que había felicidad fácil en el padre de mi barrio que saca a su niña todas las mañanas al colegio. En mi trabajo estamos felices ante el anuncio del nuevo bebé de una compañera. Presencié el cariño con que un padre despedía a su hijo y además me encontré el paisaje deslumbrante de la mañana. Almorcé en casa y disfruté de la felicidad fácil de una siesta y pude expresarles a mis hijos mi felicidad por su vida. Celebramos los 80 de un amigo. Sentí como propia la tristeza de los cercanos. Gracias a mis amigos de tertulia por el momento de felicidad fácil, descubrí que existe a pesar de las circunstancias.

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