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Carlos Chaverra
Sábado 29 de enero de 2022 - 12:00 AM

Construyendo confianza

Publicado por: Carlos Chaverra

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La confianza es el problema más acuciante —y, sin embargo, el menos abordado— al que se enfrenta América Latina y el Caribe. Ya se trate de los demás, del gobierno o de las empresas, la confianza en la región es menor que en cualquier otra parte del mundo. Las consecuencias económicas y políticas de la desconfianza se propagan a toda la sociedad”. Me sorprende gratamente que el Banco Interamericano de Desarrollo le haya dedicado un extenso documento a este tema (Confianza, clave de la cohesión social y el crecimiento en América Latina y el Caribe, Keefer, Scartascini, Ed, BID, 2022). “La desconfianza reduce el crecimiento y la innovación: la inversión, la iniciativa empresarial y el empleo florecen cuando las empresas y el gobierno, los trabajadores y los empleadores, los bancos y prestatarios, así como los consumidores y productores confían unos en otros. Nueve de cada diez personas no creen que se puede confiar en los otros. Solo tres de cada diez confían en su gobierno y son incluso menos las que confían en las instituciones, fundamentales para la transparencia del gobierno, el Congreso y los partidos políticos.”

El informe menciona que se debe actuar rápido ante esta crisis. Las personas, ante la falta de confianza, no tienden a construir puentes para restablecerla, sino que evitan y rehuyen todo esfuerzo por reconstruirla. En este círculo vicioso “abandona a sus cónyuges, despiden a los empleados, desdeñan a los proveedores, rechazan a los amigos y abandonan a los políticos en los que no se pueden confiar.”

“Palabras de vida acompañado de acciones de bienestar” le dije a mi amigo dentro de nuestra discusión de cómo fortalecer la confianza. Palabras de vida empieza por rescatar la dignidad humana, suspender el juicio, confiar que no hay motivaciones oscuras en nuestro interlocutor y que se puede dialogar con un propósito noble compartido así existan distintas interpretaciones de cómo llegar a los objetivos. Hablar menos y escuchar más ayuda, entender que la humildad es una fortaleza que requiere cierta dosis de vulnerabilidad y estar dispuesto a dar el primer paso. El círculo se cierra con acciones concretas donde del beneficio vaya más allá de nosotros mismos. Nada más emocionante que saber que se está contribuyendo al bienestar de las nuevas generaciones.

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