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Donaldo Ortiz Latorre
Lunes 09 de mayo de 2022 - 06:30 AM

¿Ciudad del futuro?

Publicado por: Sergio Rangel

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Visitando la comuna 14, conformada por 11 o 12 barrios en crecimiento entre los Cerros Orientales, donde llega el aire benéfico del páramo, vemos que sus calles empinadas son un juego de equilibrio y una muestra de destreza al estar construidas entre infinitas laderas. Las han alzado personas desplazadas dentro de su propio país, gentes venidas de pueblo cercanos que, desde hace 50 años, han llegado huyendo de las horribles pestes de violencia que han aquejado a Colombia. Buscaban un horizonte mejor y la montaña los acogió en su seno.

Con lo que había fueron elevando entre neblinas sus propios hogares: eran y son gentes trabajadoras que entre pasadizos y balcones (62 mil personas según cifras de Dane) pasan su vida. Aquí, en estos barrios no predominan los apartamentos ni los conjuntos residenciales porque lo más práctico es construir casas, pedirle a Dios y agarrarse a la verde y fértil cordillera. Rodean al Cristo de Morrorrico, donde hubo antes un cementerio indígena.

Pues en esa comuna, una de la más pobladas de la ciudad y en la que más hay mujeres dedicadas al trabajo manual y de servicio, no hay un sistema adecuado de alcantarillado al día de hoy, cosa que un día puede causar un desastre o una calamidad. Las aguas negras en estos inviernos corren ladera abajo con sus desperdicios y sus olores mientras que las obras de saneamiento básico que uno puede ver son escasas y viejas. Y todo puede ser peor, porque las invasiones continúan ante el espiral de violencia que recorre el país, a lo cual hay que sumar los muchísimos desplazados de la dictadura venezolana.

El problema de esta comuna es que instituciones como Empas y la Alcaldía dicen que no se pueden hacer inversiones allí por tratarse de zonas de alto riesgo. Pero es una irresponsabilidad que las instituciones encargadas de dar soluciones dejen que todo empeore. Hay que buscar alternativas y usar la tecnología que sea para ayudar a una comuna que en pleno siglo XXI carece de lo básico. ¿Cómo pueden nuestros dirigentes hablar de una ciudad competitiva y moderna cuando tenemos estas realidades tan desiguales? Lo único que esto revela es que hay que salir a conocer esta ciudad marginada y los que sacan pecho hablando de otra ciudad la conozcan y la cuiden que es de todos.

Nota: Gane el que gane las próximas elecciones, seguirá la violencia. Nadie aceptará el triunfo del otro. La crisis democrática estalla en nuestras manos.

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