Columna de opinión de Cecilia Reyes de León
El informe recientemente presentado por la Misión de Descentralización creada en el 2021 e incluida en el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, volvió a motivar la discusión sobre la necesidad de contar con un sistema que satisfaga las justas aspiraciones de un país agobiado por su centralismo. En efecto, Colombia, un país de regiones, es de los más centralistas del mundo, a pesar de haber intentado muchas veces esquemas descentralizadores.
Por ejemplo, la creación de los Corpes (Consejos Regionales de Planeación Económica y Social) en 1985 fue un interesante experimento que buscaba la planificación equilibrada del desarrollo de las cinco regiones en que se dividió el país, cada una de las cuales tenía un director, una junta conformada por los gobernadores correspondientes, y era presidida por el ministro del Interior, siendo su máxima autoridad Planeación Nacional. En nuestro caso, el Corpes Centro Oriente lo formaban Cundinamarca, Boyacá, Huila, Tolima, Norte de Santander y Santander. Su sede estaba en Bogotá y su director era santandereano. Los resultados de su gestión fueron reconocidos nacionalmente, especialmente en lo relativo a la Red Regional de Banco de Proyectos.
La Constitución de 1991, además de incluir varios temas sobre descentralización, enfatizó en la misión y la importancia de los Corpes. Sin embargo, más tarde Planeación Nacional, subvalorando esta gestión, les fue quitando funciones y las leyes 141 y 152 de 1994 les asignó la tarea de preparar y facilitar la transición de estos a las RAP, (Regiones Administrativas de Planificación), desapareciendo los Corpes. Acá se creó la RAP El Gran Santander, conformada por los departamentos de Santander y Norte de Santander.
Teniendo en cuenta que ninguna de las anteriores formas de descentralización respondía satisfactoriamente a las aspiraciones nacionales, Planeación Nacional creó la Misión de Descentralización en 2021, conformada por numerosos técnicos, consultores nacionales e internacionales, asesores de la más reconocida experticia, con el propósito de que analizaran y presentaran, en un tiempo determinado, las propuestas correspondientes a una verdadera descentralización y autonomía regional. Dicha propuesta partía, principalmente, de un diagnóstico de la situación actual, el establecimiento de categorías como referentes básicas para la descentralización, la propuesta de una nueva Ley de Ordenamiento Territorial, la participación regional en las rentas nacionales, la reducción de las desigualdades regionales y étnicas, entre otras.
La fecha para la presentación del informe final de dicha misión, establecida para marzo de este año, ha motivado nuevamente la discusión en diversos escenarios y fue el tema central de la reciente reunión de gobernadores. Ojalá que ahora sí tengamos una propuesta que nos convenga y convenza a todos los colombianos.












