EEmpieza el año 2026 y entramos a programar y proyectar lo que nos espera para estos nuevos tiempos, y es necesario realizar un análisis de lo que vendrá para este periodo en las propiedades horizontales.
- Como es de conocimiento general, el incremento del salario mínimo fue superior al 23%, sin contar otros factores como la dotación y costos asociados. A esto se suma que, durante el segundo semestre del año anterior, ya se habían presentado incrementos por motivos de la reforma laboral que no fueron tenido en cuenta en los presupuestos anteriores. Entre estos, el cambio de horario de las horas extras e inicio del incremento de los días festivos. Estas variaciones impactaron significativamente los contratos de vigilancia que, por lo general, son el 50% de los presupuestos de los edificios o conjuntos. Ahora para el año 2026, fuera del incremento del salario mínimo a mitad de año, se prevé la reducción de la jornada laboral que, según analistas presupuestales, podría generar un incremento entre el 28% y el 30% en las expensas comunes de las administraciones. Esto con la finalidad de no disminuir los servicios y los mantenimientos de las copropiedades que saldría más costoso, al entrar a reponer posteriormente para que la inversión en las unidades privadas no se deteriore.
- Otro aspecto a tener en cuenta es el incremento para la obtención de vivienda de interés social, esta se incrementará debido a que se encuentran determinadas en salarios mínimos.
- En el desarrollo legislativo se discuten diversas iniciativas relacionadas con los arrendamientos turísticos, el corretaje inmobiliario y, probablemente, una nueva ley para la reforma de la propiedad horizontal. Generando, consecuentemente, inseguridad jurídica en cualquier inversión inmobiliaria.
- Por ser un año de actividad política, la inversión pública va a estar reducida, afectando en algunos casos a las unidades privadas que hacen parte de las propiedades horizontales donde la infraestructura pública está muy afectada. De la misma manera existirá conflicto en la utilización de los bienes comunes de la copropiedad donde muchos querrán utilizarlos para propaganda política agrediendo los derechos de otros.
Ante tanto cambio económico, político-social y posibles modificaciones jurídicas, es necesario estar realizar políticas administrativas y presupuestales muy consientes con evaluaciones constante. Contamos con un presupuesto variable, que lleva a que tanto administradores como miembros de consejo de administración estén reevaluando, analizando cuales pueden virtualizarse y buscando una mayor competitividad en los servicios que se prestan en el edificio o conjunto. Ya no es el momento de quejarnos por hechos cumplidos; es el momento de adecuar nuestros presupuestos, de organizar y de controlar administrativamente los servicios para una mayor optimización.
Feliz año para todos












