Publicado por: Ramiro Serrano Serrano
Una vez terminadas las asambleas generales de copropietarios lo primero que empiezan a realizar muchos de los nuevos consejos de administración es el cambio de los administradores en los edificios o conjuntos, manifestando que el que está prestando el servicio no sirve o no está cumpliendo con sus funciones. Vemos que en algunas copropiedades hasta nombran 3 y 4 administradores en un solo periodo presupuestal. Por eso es necesario entrar analizar lo siguiente: 1. Quien nombra el administrador es el consejo de administración y si existió una falla, generalmente es por una inadecuada elección. 2. Es necesario entender que no hay administradores malos, sino mal escogidos. Es diferente escoger un administrador para un edificio residencial o uno de oficinas o comercial; todos tienen saberes y conocimientos diferentes. También cada edificio tiene una radiografía social, que es muy importante que la persona que se escoja tenga las fortalezas para poder gerenciar ese grupo social. 3. La función del consejo es crear el control de la persona jurídica, más no administrar. Éste lo hace mediante la aplicación de buenas herramientas para dar seguimiento a las funciones del administrador. Administrador que no se controla, no genera resultados. 4. Para evaluar el ejercicio de un administrador es necesario tener un plan de desarrollo dentro de la copropiedad; donde periódicamente se evalúen presupuestos, flujo de caja, contratos, pagos, cumplimientos contractuales, etc. Muchas veces las reuniones de consejo en forma desordenada se limitan es en poner tareas inmediatas que no llevan al crecimiento de la persona jurídica. 5. Entre el anterior consejo y el nuevo muchas veces son contradictores, entonces no se comunican los procedimientos de control que se tiene a la administración. 6. Hoy la actividad del administrador tiene muchas responsabilidades administrativas, contables y jurídicas; que hace que el ejercicio sea realizado por personas capacitadas. No hay nada más costoso para la copropiedad que un administrador sin preparación y experiencia.
Luego el consejo de administración tiene mucha responsabilidad en su buena escogencia, sabemos que muchas personas se fastidian con ellos cuando quieren hacer valer las normas internas del Edificio, porque consideran que sus derechos están por encima de los demás copropietarios y de ahí muchas rivalidades que se encuentran en el desarrollo de este ejercicio. Con esta columna no desconocemos que existen administradores que pueden fallar, pero insistimos, que el control es el éxito para la estabilidad jurídica de la copropiedad y que muchas veces los permanentes cambios son perjudiciales.









