sábado 26 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Convivencia y cultura ciudadana

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Columna de
Victor Castillo

Empezamos a cerrar noviembre y nos preparamos para recibir el último mes del año, que siempre se ha caracterizado por la alegría de las fiestas, pero también por un aumento preocupante en los indicadores de inseguridad e intolerancia.

La temporada navideña, que reactiva la economía, el comercio y el flujo de dinero en las calles, es vista por los criminales como una buena oportunidad para actuar. Entre 2017 y 2019, los mayores picos de denuncias por hurto a personas en Bucaramanga se presentaron precisamente en los meses de diciembre, de acuerdo con el Plan integral de seguridad y convivencia ciudadana, realizado por la Alcaldía.

Ese análisis también reveló que los casos incrementan los viernes y sábados, y que las principales franjas horarias en las que ocurren estos hechos son de 8:00 a 11:59, y de 16:00 a19:59. Conociendo estos antecedentes es necesario establecer una fuerte estrategia de seguridad, que se base en el aumento del pie de fuerza.

De acuerdo con las recomendaciones de la Oficina para Drogas y el Delito de la Organización de Naciones Unidas (ONU), una ciudad como Bucaramanga debería tener al menos 300 policías por cada 100.000 habitantes. Lo que marca la realidad es que esta cifra no alcanza los 280 y por ello la Administración Municipal viene desde hace un tiempo gestionando con la Policía Nacional el traslado de más efectivos.

De igual forma es importante abordar esta problemática con una mirada metropolitana. El programa ‘Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos’, BMCV, reveló que de cada 100.000 personas en el área metropolitana, 902 fueron víctimas de hurto en el 2021, lo que representa un incremento del 65% frente a 2020.

La violencia es otro de los factores que escala por esta época. El plan integral de seguridad y convivencia ciudadana de Bucaramanga plasmó que entre 2017 y 2019, diciembre fue históricamente el mes con mayor número de homicidios y uno de los tres meses con más casos de lesiones personales.

Los expertos en seguridad señalan que este patrón de violencia puede asociarse al consumo de alcohol y estupefacientes, una hipótesis que se sustenta al revisar los principales picos de intolerancia y descubrir que se registran en el marco de celebraciones: Día de la madre, ferias, Navidad y Fin de Año.

Así como exigimos a las autoridades establecer medidas que garanticen nuestra seguridad, es necesario que como sociedad asumamos un compromiso de responsabilidad y autocontrol que contribuya a evitar los excesos y, por ende, las tragedias. Mejorar la cultura ciudadana también está en nuestras manos.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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