Santander, como ente territorial, tiene la obligación histórica y administrativa de planear y volver realidad inteligentes y atinados programas para incorporar al desarrollo al núcleo de población de Soto Norte.

Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL
La provincia o núcleo poblacional de Soto Norte, como desde 2005 se le llama, conformada por los municipios de Matanza, Suratá, California, Vetas, Charta y Tona, tiene enormes problemas sociales y sus pobladores sufren de un abultado número de inequidades y necesidades de orden educativo, salubridad pública, atraso y desamparo agrícola, etc., muchos de los cuales son consecuencia del olvido y la indiferencia administrativa que han padecido como consecuencia del centralismo que desde que se expidió la Constitución de 1886 prima en el país.
Los municipios de Soto Norte durante los últimos años han sido duramente golpeados por albergar en su subsuelo grandes riquezas auríferas que desde hace algún tiempo las multinacionales del oro decidieron explotar y para ello comenzaron a adquirir tierras, títulos mineros y hacer, ante las autoridades, las gestiones que exige la Ley.
Para volver a la población de tales lugares su aliada, comenzaron a invertir dinero en solucionar las necesidades más sentidas de los lugareños; pero la zona que es rica en oro está situada en el páramo de Santurbán, que es a su vez la despensa del agua para más de más de un millón de habitantes y, por disposiciones legales, allí no se puede llevar a cabo una actividad tan contaminante y antiecológica como es la extracción de oro.
Ante ello las multinacionales perdieron interés en la región, sus habitantes dejaron de gozar de programas sociales y comenzaron a padecer el sino de vivir desde hace cientos de años en un lugar que es un santuario de agua, ver cómo se restringe en grado sumo la minería y la posibilidad de desarrollar actividades agrícolas y quedaron nuevamente condenados al olvido y al atraso.
Santander, como ente territorial, tiene la obligación histórica y administrativa de planear y volver realidad inteligentes y atinados programas para incorporar al desarrollo al núcleo de población de Soto Norte, darle a sus gentes opciones válidas de actividad económica y no estigmatizar su sano laboreo.
El abandono y el olvido han sido el germen ideal de los más grandes conflictos económicos y sociales que hemos padecido como país. Deben las fuerzas políticas y económicas del departamento actuar en Soto Norte para convertir esta provincia en un polo de desarrollo pues tiene el potencial necesario para ello.











