Sin verdaderas políticas de protección al medio ambiente y alternativas de transporte público, este seguira siendo un día en que los piratas hagan su agosto y los comerciantes vean sus locales vacíos.

Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL
Ayer Bucaramanga y su área metropolitana vivieron una nueva jornada del Día sin Carro. Esta medida busca disminuir los índices de contaminación en la ciudad y fomentar el uso de medios alternativos de transporte.
Sin embargo, año tras año, la situación es la misma. Hay una baja en los niveles de ruido y contaminación ambiental, que es obvia, y una afectación al sector comercial, pues las ventas también bajan.
Es bueno que se piense en iniciativas que propendan por un ambiente más sano y un menor uso del carro. Pero esto no puede ser cuestión de un día. Una apuesta de preservación del medio ambiente tiene que ser coherente y a largo plazo. ¿Qué sentido tiene, por ejemplo, que no se utilice el carro por un día, cuando se talan miles de árboles sin que se haya empezado la siembra de otros que los compensen?
Así mismo, es de aplaudir que se pro-muevan los usos alternativos de medios de transporte, pero no es su uso por un día el que generará la costumbre de acudir a ellos como una solución al problema de movilidad de la ciudad.
Más allá de un Día sin Carro, la ciudad y su área necesita fortalecer realmente el uso del transporte público. Metrolínea sigue sin cubrir la necesidad de movilidad de los ciudadanos y sin llegar a los puntos más críticos, como el norte de la ciudad.
Así mismo, el uso de la bicicleta, que si-gue ganando adeptos en la ciudad, es claramente una alternativa que sigue siendo peligrosa para el ciudadano, pues no existe un solo metro de ciclorruta construida, de forma tal que los ciclistas están a merced de los otros vehículos, que no tienen conciencia de su presencia en las calles. De esta forma, quienes acuden a la bicicleta siguen siendo víctimas de abusos por parte de las personas al volante.
Cabe anotar que dentro del programa de gobierno del alcalde Luis Francisco Bohórquez se había comprometido la construcción de varios kilómetros de ciclorrutas, de los cuales, a seis meses del fin de su mandato, no se ha construido ninguno.
Mientras la ciudad y su área sigan sin una solución efectiva al transporte público, la piratería, y dentro de esta el mototaxismo, seguirán siendo la alternativa que los ciudadanos busquen para movilizarse.
Nadie se opone a que se haga una jornada de Día sin Carro, pero sin verdaderas políticas de protección al medio ambiente y alternativas de transporte público, este seguira siendo un día en que los piratas hagan su agosto y los comerciantes vean sus locales vacíos.











