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Editorial
Lunes 08 de septiembre de 2025 - 01:00 AM

El Parque Lineal de la Quebrada La Iglesia, una deuda ambiental

Publicado por: Editorial

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Hace más de una década se anunció el Parque Lineal de la Quebrada La Iglesia como un proyecto transformador para el área metropolitana. De hecho, se calculaba en pocos meses el inicio de la obra, que ya contaba en 2013 con diseños definitivos y socialización avanzada, según el AMB. Prometía conectar el Parque La Flora con el Río de Oro a lo largo de 9,3 kilómetros de recorrido, como un nuevo pulmón verde que uniría a Bucaramanga y Girón, sin embargo, esa noticia esperanzadora se esfumó en el limbo de los anuncios pomposos y las promesas incumplidas.

Este abandono no es un caso aislado, sino síntoma de una enfermedad crónica de nuestra gestión pública, que suele archivar iniciativas de esta índole porque los funcionarios de turno las consideran caprichos ambientalistas o proyectos secundarios, aunque no hay nada más alejado de la realidad, pues en un territorio metropolitano asfixiado por la contaminación y el cemento, la importancia de obras como esta trasciende lo ecológico y son necesidades cada vez más urgentes, al punto que hoy son inversiones vitales para nuestra calidad de vida y la salud de nuestro entorno inmediato.

La importancia de este parque lineal hoy es mucho mayor, pues, desde una perspectiva holística, actuaría como un corredor biológico fundamental para proteger la biodiversidad que aún sobrevive a lo largo de la quebrada; sería un dique de contención contra la degradación ambiental y un modelo de recuperación de espacios ya afectados.

Pero su impacto sería igualmente profundo en el tejido social, pues se convertiría en un gran espacio de encuentro ciudadano, un lugar para la recreación, el deporte, el turismo y la cultura al aire libre.

Además, representa una oportunidad de progreso para muchas personas, pues un proyecto de esta envergadura dinamizaría la economía local, generando empleo formal durante su construcción y, posteriormente, propiciando emprendimientos legales y estructurados. Ofrecería una alternativa real para decenas de familias que hoy dependen de la economía informal, integrando comercios y servicios en un marco de legalidad y ordenamiento, además de que sería un polo de turismo metropolitano, atrayendo visitantes y revitalizando la conexión histórica entre Bucaramanga y Girón.

Queda claro, entonces, que en lugar de la apatía institucional que ha sufrido, este proyecto debe ser elevado a una prioridad muy alta dentro de los próximos planes de desarrollo, pues no podemos seguir permitiendo que la desidia y la falta de criterio desperdicien el potencial de nuestra área metropolitana, hoy ambientalmente debilitada, por lo que debe exigirse que este proyecto salga de la gaveta, reciba los recursos necesarios y se demuestre con hechos el compromiso de los gobernantes con el desarrollo sostenible.

Pero, además de pensar en el Parque Lineal de la Quebrada La Iglesia, hay que definir un nuevo paradigma en la planificación territorial, que priorice decenas de obras de gran magnitud que rescaten nuestros ecosistemas, protejan lo que aún tenemos y construyan un futuro donde el progreso se mida también en espacio público verde y en la calidad ambiental de todos los ciudadanos.

Publicado por: Editorial

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