Publicado por: Editorial
La proximidad de la primera vuelta presidencial debe generar que cada ciudadano, luego de haberse informado suficiente y adecuadamente sobre los candidatos en contienda, asuma sin excusas la responsabilidad de elegir a quien ocupará la Casa de Nariño entre 2026 y 2030, pues no podemos permitir que la fatiga política, el desencanto o la pereza muevan al desinterés, cuando lo que está en juego no es otra cosa que el futuro inmediato y a largo plazo de Colombia entera.
No es el momento de las indecisiones ni de llamar a la abstención creyendo que así se protesta, cuando lo cierto es que el voto es la herramienta más poderosa que tenemos para construir el país que merecemos. Es cierto que la campaña ha tenido momentos críticos de violencia e intolerancia en varias regiones, pero, a pesar de esto, la contienda ha logrado adelantarse con las garantías suficientes para que podamos esperar una marcha tranquila y masiva hacia las urnas el próximo 31 de mayo.
Vanguardia ha decidido pasar de las palabras a las acciones en su lucha contra la abstención electoral. De cara a la primera vuelta presidencial del próximo 31 de mayo, esta casa editorial anunció que premiará el civismo de los santandereanos, regalando un mes de suscripción digital a cualquier ciudadano que adjunte la copia de su certificado de votación, sin importar el candidato de su preferencia.
La iniciativa, que también incluye incentivos laborales para el equipo interno del periódico, busca sacudir la apatía colectiva y recordar que el futuro de la República para el periodo 2026-2030 se define con votos, no con indiferencia.
Y entre esas garantías está la que ofrece la Registraduría Nacional y los miles de personas que participan en la recepción, el preconteo y el escrutinio de los sufragios, quienes tienen que observar una conducta intachable para que cada paso de este sensible proceso quede consignado con claridad absoluta, de manera que no se empañe la legitimidad de la decisión que se tome en las urnas.
En consonancia con nuestro compromiso con la democracia y como un incentivo real para los sufragantes, Vanguardia sumará medio día de descanso remunerado, además del otorgado por la ley, a los empleados del periódico que ejerzan su derecho al voto. Esta medida rige para todo el personal que presente su certificado electoral, partiendo del respeto absoluto por la voluntad soberana de cada persona y sin importar su preferencia política o ideológica.
Bajo este respeto absoluto por la libertad de elección de nuestros lectores y con el único propósito de promover la participación ciudadana, esta casa editorial premiará a quienes ejerzan su derecho al voto. Todo ciudadano que presente su certificado electoral recibirá una suscripción digital gratuita de Vanguardia por un mes; es nuestra forma de reconocer su compromiso con el futuro del país. Esta iniciativa busca mitigar la abstención y premiar el civismo en los comicios. Para tal fin, se informará oportunamente el enlace donde los lectores deberán adjuntar la copia de su certificado, sin importar el candidato por el cual hayan votado.
La idea básica en esto es que los potenciales electores no se abstengan de expresar su preferencia electoral el próximo 31 de mayo, que acudan a las urnas a respaldar a su candidato o candidata y que, con esa participación, aporten al fortalecimiento de la democracia, que es la base fundamental de todo nuestro sistema y de la República en su conjunto.
Ningún ciudadano debe quedarse en su casa esperando que los demás tomen las decisiones más importantes para el país, además de que, como santandereanos, debemos mantener el ejemplo de activa participación que en los últimos años le hemos dado al país. Nuestra región ha sido cuna de líderes valientes y gestas memorables, y no podemos ausentarnos cuando llega la hora de cumplir con el deber cívico más trascendental de todos.
Salgamos a las urnas con la convicción de que nuestro sufragio es una señal que, sumada a la de millones más, señala el camino por el que va a transitar nuestra historia en los próximos años.
Por eso, el 31 de mayo, cada hombre y cada mujer hábiles para votar, en Santander y en toda Colombia, deben levantarse temprano, buscar su puesto de votación y expresar libre y soberanamente su voluntad. Todos los ciudadanos tienen ese deber, pero, sobre todo, esa obligación moral con la democracia, que tiene en cada elección popular su momento más crítico y solemne.
Si todos cumplimos con nuestro deber, si todos acudimos a las urnas libre y responsablemente, si cada uno asume con total seriedad su derecho constitucional frente a la democracia, no cabe duda de que estaremos legitimando nuestra existencia como país y nuestra historia como Nación. Una votación exigua nos deja un Estado exiguo, mientras una votación masiva nos deja una República fortalecida.














