lunes 27 de abril de 2009 - 10:00 AM

De la Handel a Mosquera

Si repasar la historia nacional no sirve para descubrir errores del pasado y tratar de enmendarlos en el presente, quiere decir que aquella transcurrió en vano o que las explicaciones para su ocurrencia permanecen y que la conducta humana es muy difícil de modificar. Que el recuento de las andanzas de los presidentes de Colombia está plagado de controversias y que en algunos casos se podría configurar un historial de indelicadezas es una realidad tristemente inobjetable.

Uno de los casos que aporta mayores motivos de reflexión es el de Alfonso López Pumarejo y la influencia que tuvo el comportamiento de su hijo Alfonso López Michelsen en la renuncia que presentó a su cargo de presidente, en su segundo cuatrienio, cuando en el primero había logrado los mayores éxitos sociales que pueda exhibir presidencia alguna.

El delfín López Michelsen, por entonces joven y brillante profesional del Derecho, representó los intereses de los accionistas colombianos en la empresa holandesa Handel y aprovechando tal condición realizó negocios con las acciones de dicha empresa obteniendo significativas ganancias, todo ello sin que incurriera en ningún tipo de delito y en forma aparentemente intrascendente, si no fuera porque su padre era el Presidente de la República.

El escándalo no se hizo esperar y fue definitivo para que López Pumarejo abdicara a su condición de primer mandatario, aduciendo motivos adicionales como la enfermedad de su esposa y teniendo como telón de fondo el injusto rechazo a las nuevas reformas sociales que planteaba y que le hubieran dado un formidable complemento a la 'Revolución en marcha' como fue denominado el gobierno ejercido entre 1934 y 1938.

La historia de las 'travesuras' de la familia López no termina ahí. Más tarde, durante el gobierno López Michelsen se hicieron famosos el caso de la finca 'La Libertad' y los viajes de su familia utilizando el avión presidencial, lo cual dio origen a campañas de desprestigio del mandatario, como la emprendida por el humorista Klim, quien reiteradamente se refería al 'Fonsi Jet'.

En los actuales momentos nos hallamos ante una situación de características similares. Los hijos del presidente Uribe se han convertido en poderosos empresarios y entre sus numerosas y fructíferas inversiones se destaca la que hicieron en la compra de un terreno ubicado en Mosquera (Cundinamarca), el cual fue destinado posteriormente a una zona franca, obteniendo por ello una valorización exorbitante. En las explicaciones dadas por los jóvenes Uribe Moreno tales transacciones las presentan como absolutamente normales y realizadas dentro de una absoluta legalidad (No lo dudamos). El quid del asunto, que se ubica dentro del campo de la ética, es que tal prosperidad coincida con la presidencia de su padre. 

 

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