Frente al freno que se puso en el cabildo municipal a la iniciativa de prohibir los espectáculos de maltrato animal, algunos concejales de Bucaramanga explicaron a Vanguardia.com las razones para respaldar y rechazar esta medida.

Publicado por: LEIDYS MÁRQUEZ / VANGUARDIA LIBERAL
Aquellos que estuvieron en contra, defendieron los intereses de los empresarios de la ciudad, explicando que dichos espectáculos apoyan el comercio, generan empleo y promueven la economía bumanguesa.
Sin embargo, los ponentes de la propuesta: Christian Argüello Gómez y John Jairo Claro Arévalo, reiteraron que “más allá de prohibir, se quiere crear conciencia en las generaciones futuras sobre la importancia del respeto a la vida y el cuidado de los animales”.
El concejal Jhan Carlos Alvernia también manifestó su rechazo y sugirió aplazar la votación que definiría si el proyecto se vuelve una realidad. Según precisó, dicho plan de prohibición atenta contra el ‘pluralismo cultural bumangués’ que él defiende.
A la posición de Alvernia, se sumaron Dionisio Carrero y Nancy Elvira Lora por el Partido Liberal y Édgar Suárez de Cambio Radical. Los tres concejales argumentaron que “la tauromaquia también es cultura, por lo que es imposible prohibir a los ciudadanos asistir a espectáculos como éstos”.
En el debate participó Orlando Beltrán Quesada, reconocido defensor y promotor de campañas contra el maltrato animal, quien explicó que “la idea es que la gente deje de ver a los animales como un instrumento cruel de diversión”, y agregó que “la participación en este tipo de espectáculos es cuestión de conciencia ciudadana y de amor por la vida de los seres vivos”.
Cabe recordar que el proyecto quedaría en espera de que la Alcaldía de Bucaramanga lo reevalúe en una sesión extraordinaria.












