Entre la primera y la segunda vuelta no hubo mayores cambios en el mapa político y electoral. De La Espriella se consolidó en la región centro, mientras que Iván Cepeda se siguió imponiendo en las periferias y en el Caribe.
Si hay algo que quedó claro en la segunda vuelta presidencial es que el país está más dividido que nunca en cuestiones políticas. Si bien es cierto, Abelardo De La Espriella logró ganar la jornada del pasado domingo y, por lo tanto, la Presidencia de Colombia, no lo hizo ni siquiera con el 50 % de los votantes, lo que evidencia que electoralmente tiene una oposición sólida y robusta de cara a su Gobierno.
Esto se vio reflejado en el territorio nacional. Si bien es cierto, Iván Cepeda intensificó su campaña en segunda vuelta, contrató nuevos estrategas para los últimos 15 días y estuvo en varios programas y canales de difusión, no logró remontar al candidato de ultraderecha.
El aspirante del Pacto Histórico solo logró remontar con amplia diferencia en un departamento: Caquetá. En primera vuelta, Abelardo De La Espriella alcanzó 81.713 votos, mientras que Iván Cepeda logró 66.468 respaldos. Pero en la revancha los papeles se invirtieron y el cambio en la estrategia le funcionó al petrismo.
El Pacto Histórico recolectó los 102.000 votos y Defensores de la Patria 101.000, representando así un margen muy estrecho, pero que en las últimas logró conquistar Iván Cepeda y su campaña.

Justamente, las autoridades del orden nacional reportaron que, según los habitantes del Caquetá, los grupos armados al mando de alias ‘Iván Mordisco’ estuvieron presionando a las comunidades para ejercer el voto a favor de uno de los candidatos, incluso utilizando el delictivo método de carnetización previa a la jornada.
La revelación la hizo el general Erick Rodríguez, subjefe de Operaciones Conjuntas de las Fuerzas Militares, quien fue retirado de las Fuerzas Militares una semana antes de que se dieran las elecciones presidenciales en la segunda vuelta electoral.
Los bastiones de la derecha
Como ya es habitual, Antioquia se consagró como la región “milagro” para Abelardo De La Espriella y le dio gran parte de su triunfo en primera y en segunda vuelta, pese a que el expresidente Álvaro Uribe, quien respaldó a Paloma Valencia, siempre tuvo a los paisas como parte fundamental del electorado.
No es para menos. El mismo De La Espriella le agradeció al departamento por su triunfo. En segunda vuelta alcanzó los 2.185.834 votos y su rival se quedó con 1.133.681 respaldos.
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“En Antioquia la derecha tenía todo para ganar. Es un departamento netamente conservador que difícilmente se va a dejar ganar de la izquierda. Pasó en las elecciones regionales. Tanto la Alcaldía como la Gobernación se quedaron en manos de la derecha”, explicó John Mario González, analista político.

De hecho, la maquinaria de la Alcaldía de Medellín, en cabeza de Federico Gutiérrez, siempre estuvo respaldando a De La Espriella. Su partido Creemos lo respaldó y, según fuentes al interior de la campaña, la hermana del alcalde, Juliana Gutiérrez, llegaría como directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), por acuerdos.
Algo similar ocurrió en Norte de Santander, donde Abelardo De La Espriella logró “barrer”.
Caribe con Cepeda
Otro panorama se ve en Barranquilla. La casa Char, que tiene en sus manos la Alcaldía y la Gobernación del Atlántico, no pudo remontar ante Iván Cepeda, quien se quedó con el departamento en dos vueltas.
Aunque la diferencia entre los dos fue inferior a los 200.000 votos, la región Caribe le permitió a Iván Cepeda recortar amplia ventaja frente a Abelardo De La Espriella en segunda vuelta.
Esto podría marcar el rumbo de Armando Benedetti, hoy ministro del Interior del Gobierno Petro, como candidato a la Alcaldía de Barranquilla, disputándole así el poderío a la casa Char.
“En el Atlántico la izquierda se hizo más fuerte. Y no es de siempre, sino de ahora. Esto le permite respirar al Pacto Histórico, que buscará elecciones regionales el próximo año y podría quitarles —por primera vez— el triunfo a los Char”, puntualizó el analista González.

















