Para lograr la aprobación de sus reformas legislativas entre 2026 y 2030, el presidente Abelardo De La Espriella requiere al menos 55 votos en el Senado y 94 en la Cámara de Representantes.

Publicado por: Redacción Política
Abelardo De La Espriella asumirá la Presidencia con el respaldo de una importante coalición política, pero sin el control del Congreso. Aunque varios partidos ya anunciaron su apoyo al nuevo mandatario, las matemáticas legislativas muestran que el Ejecutivo estará obligado a negociar con otras colectividades si quiere sacar adelante sus principales reformas económicas, tributarias e institucionales.
El nuevo Congreso para el periodo 2026-2030 estará conformado por 103 senadores y 183 representantes a la Cámara, además de las dos curules asignadas a la fórmula presidencial que ocupó el segundo lugar en las elecciones, según lo establece el Estatuto de la Oposición. En ese escenario, el Gobierno necesitará al menos 55 votos en el Senado y 94 en la Cámara para aprobar la mayoría de sus proyectos de ley.

Los partidos que ya respaldan a Abelardo De La Espriella
Hasta ahora, el bloque oficialista está integrado por el Centro Democrático, el Partido Conservador, Cambio Radical, Salvación Nacional y Creemos, colectividades que acompañaron la candidatura de De la Espriella o ya manifestaron su intención de respaldar al nuevo Gobierno. Puede leer: ¿Por qué De La Espriella perdió su primera batalla en el Congreso?

Sin embargo, ese respaldo aún no es suficiente para garantizar la gobernabilidad.
En el Senado, esa coalición suma 38 curules, distribuidas entre 17 del Centro Democrático, 10 del Partido Conservador, siete de Cambio Radical, tres de Salvación Nacional y una de Creemos. Esto deja al Ejecutivo a 17 votos de la mayoría absoluta.
En la Cámara de Representantes, el panorama tampoco cambia de forma sustancial. Allí, el bloque oficialista reúne 60 representantes: 28 del Centro Democrático, 19 del Partido Conservador, 10 de Cambio Radical, dos de Creemos y uno de Salvación Nacional, por lo que todavía necesita conseguir 34 apoyos adicionales para controlar esa corporación legislativa. También lea: Así quedó la representación de Santander en el Congreso
En otras palabras, De La Espriella inicia su mandato con una base política sólida, pero insuficiente para aprobar por sí solo las reformas que prometió durante la campaña.
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Los partidos que todavía no definen
El verdadero equilibrio de poder estará en manos de tres colectividades que aún no oficializan si serán partidos de gobierno, independientes o de oposición: el Partido Liberal, el Partido de La U y la Alianza Verde. Su decisión será determinante para el éxito o fracaso de la agenda legislativa del presidente electo.

El Partido Liberal aparece como la ficha más importante. Con 13 senadores y 28 representantes, es la bancada que más acercaría al Gobierno a las mayorías. Sin embargo, incluso si se integra completamente a la coalición oficialista, el Ejecutivo seguiría corto en ambas cámaras, lo que obligaría a buscar más aliados.
El segundo actor clave es el Partido de La U, que cuenta con nueve senadores y 12 representantes. Su respaldo podría inclinar votaciones relacionadas con el presupuesto nacional, las reformas tributarias y otros proyectos económicos estratégicos.
La tercera fuerza determinante será la Alianza Verde. Aunque tiene 11 senadores y siete representantes, su importancia radica en las distintas corrientes políticas que conviven dentro del partido. Esa división hace posible que la colectividad se declare independiente, permitiendo que sus congresistas voten de manera distinta según cada proyecto de ley, convirtiéndose en una bancada bisagra durante todo el cuatrienio. Le sugerimos leer: Senadora Isabel Zuleta solicita al Congreso no posesionar a Abelardo De La Espriella
De acuerdo con el Estatuto de la Oposición, todos los partidos deberán definir oficialmente su relación con el nuevo Gobierno dentro del mes siguiente a la posesión presidencial. Esa decisión tendrá efectos tanto políticos como institucionales, pues determina la participación en las mesas directivas del Congreso, el acceso a medios públicos y el ejercicio del control político.
El Pacto Histórico encabezará la oposición
Mientras el Gobierno busca ampliar su coalición, el Pacto Histórico se perfila como la principal fuerza opositora del Congreso.
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La bancada contará con 25 senadores y 40 representantes, cifras que aumentarán con las curules de Iván Cepeda y Aída Quilcué, quienes ingresarán al Legislativo por haber integrado la fórmula presidencial que quedó en segundo lugar. En total, la oposición arrancará con 26 senadores y 41 representantes.
Aunque esos números le permitirán ejercer un fuerte control político y liderar buena parte de los debates legislativos, no alcanzan para bloquear, por sí solos, las iniciativas del Gobierno. Su capacidad de influencia también dependerá de la posición que adopten partidos como la Alianza Verde, sectores del Partido Liberal o incluso algunos congresistas de La U. No olvide leer: Abelardo de la Espriella podrá posesionarse fuera de Bogotá: esto dijo el Senado

El nuevo mapa político deja un Congreso mucho más fragmentado que en periodos anteriores. Tanto el Centro Democrático como el Pacto Histórico aumentaron su representación legislativa, consolidándose como las dos principales fuerzas políticas, mientras que los partidos tradicionales perdieron peso frente a las nuevas dinámicas del Legislativo.
Por esa razón, el éxito del gobierno de Abelardo De La Espriella dependerá menos del tamaño de su bancada inicial y más de su capacidad para construir acuerdos. Las definiciones que adopten el Partido Liberal, La U y la Alianza Verde durante las próximas semanas serán las que terminen inclinando la balanza entre un Ejecutivo con mayorías estables o un presidente obligado a negociar voto a voto cada una de sus reformas.














