Proceso de validación de firmas para las elecciones de octubre ha puesto a temblar a más de un candidato independiente.

Publicado por: Oscar Iván Rey Herrera
El actual proceso electoral de cara a las elecciones locales a realizarse en el mes de octubre contó con la particularidad del gran número de candidatos que buscaron validar su aspiración a través de firmas y no por un partido político.
Además: Candidatos por firmas continúan sin reportar
Aunque si bien aspirar por firmas le da un aire de “independencia” a las campañas, los aspirantes también corren el riesgo de no alcanzar el umbral mínimo exigido por la Ley para validar su aspiración y por ende quedarse sin posibilidad de participar en el proceso electoral.
Las dos caras de la moneda
En Santander de 13 Grupos Significativos inscritos ante la Registraduría para recoger firmas, (3 a Gobernación y 10 a Alcaldía de Bucaramanga), solo 7 llegaron al proceso de inscripción de candidatura.
De este último grupo, la Registraduría solo avaló las candidaturas de seis aspirantes y denegó la inscripción de otros dos candidatos por no cumplir con el mínimo de firmas válidas, aunque uno de ellos pudo continuar en la contienda por tener el coaval de un partido político.
Lea también: Barrancabermeja, el municipio con más candidaturas por firmas
Entre los candidatos avalados sin mayores inconvenientes por la Registraduría se encuentra la aspirante a la Alcaldía Claudia Lucero López, y los candidatos a la Gobernación de Santander: Emiro Arias, Mauricio Aguilar, y David Suárez.
La otra cara de la moneda la vivieron los candidatos a la Alcaldía de Bucaramanga: Jaime Beltrán, y Juan Carlos Cárdenas, quienes a pesar de contar actualmente con candidatura vigente, pasaron “raspando” la prueba de la Registraduría.
En el caso de Cárdenas, el ingeniero estuvo a punto de quedarse por fuera de la contienda electoral, toda vez que la Registraduría solo le avaló 50.800 firmas de las más de 120.000 que había presentado. Desde el interior de la campaña de Juan Carlos Cárdenas cuestionaron la transparencia de la Registraduría en el proceso de validación de firmas.
Curiosamente, mientras la campaña de Cárdenas superó el umbral solo por 800 firmas, la certificación de la cadidatura de Jaime Beltrán por un grupo significativo, se vio frustrada a falta de 800 firmas.
Según la Registraduría, de la 110.000 firmas presentadas por Beltrán solo 49.200 fueron válidas. El líder cristiano en su momento criticó y puso en duda la transparencia del proceso de validación de firmas efectuado por la Registraduría.
Sin embargo, el exconcejal liberal continúa en la puja electoral, gracias al coaval recibido por el partido Colombia Justa y Libre.
Le puede interesar: ¿Quién financia los procesos de recolección de firmas?
En la cuerda floja
El caso más complejo lo presenta el concejal el actual concejal, Pedro Nilson Amaya, quien con su grupo significativo “Bucaramanga con Acciones Reales” no logró superar el umbral mínimo de firmas para ser candidato a la Alcaldía de Bucaramanga.
A Amaya Martínez le hicieron menos de 3 mil firmas para validar su candidatura, debido a que la Resgistraduría solo le avaló 47.886 de las 50.000 frimas que necesitaba para ser aspirante oficial.
No obstante, Pedro Nilson Amaya afirma que su candidatura sigue en firme ya que apeló la resolución de la Registraduría.
“Certificación de Registraduría no se encuentra en firme. Con Acciones Reales ejercimos recurso de contradicción en contra de la decisión de no cumplimiento del número de apoyos necesarios. Logramos demostrar la validez de 18.541 apoyos que fueron rechazados”, publicó Amaya en Twitter.
Así es el proceso de revisión
Fuentes al interior de la Registraduría Nacional desestimaron los señalamientos en contra del proceso de verificación de firmas al señalar que el procedimiento cumple con varios filtro que protege la transparencia del mismo.
“Las firmas se verifican una a una la totalidad de los apoyos. Un grupo de cerca de 700 técnicos y grafólogos hacen la verificación. Primero se hace una verificación física folio por folio. Verifican en el censo y Archivo Nacional de Identificación: primero miran que pertenezcan al censo, Luego que sean del censo del departamento o municipio, que corresponda la cédula de ciudadanía al nombre. Luego los grafólogos verifican que no haya renglones fotocopia y que la firma sea la que es al ciudadano, que no hayan firmas repetidas. Entre otras verificaciones. Luego se hace un informe con el número de apoyos válidos y no válidos, para finalmente emitir una certificación de cumplimiento o no de requisitos. Los candidatos tienen reclamaciones”, explicó la fuente.














