El mapa electoral de 2022 evidenció un cambio profundo en las preferencias políticas de millones de colombianos.

Cuatro años después de una de las jornadas electorales más recordadas en la historia reciente del país, vale la pena revisar con detenimiento los números y el contexto que llevaron a Gustavo Petro a convertirse en el primer presidente de izquierda elegido en Colombia.
Fue el 29 de mayo de 2022, en una primera vuelta en la que seis candidatos presidenciales competían por el favor de millones de colombianos, cuando el país comenzó a escribir un capítulo inédito en su vida política.
Aquel día, el tarjetón presentaba nombres como los de Federico Gutiérrez, Sergio Fajardo, Rodolfo Hernández, Enrique Gómez y Jhon Milton Rodríguez, además del propio Gustavo Petro Urrego. Sin embargo, solo dos de ellos lograron superar el umbral necesario para disputarse la Presidencia en una segunda vuelta.
Una votación que superó todas las expectativas previas
El candidato del Pacto Histórico, Gustavo Petro, lideró la primera vuelta con 8.527.768 sufragios, una cifra que resultó un 30 por ciento superior a la obtenida por toda su coalición en las consultas interpartidistas de marzo de ese mismo año, cuando dicho bloque político había logrado apenas 5.818.375 votos. Sus mayores respaldos llegaron desde los departamentos de la región Caribe, el suroccidente del país y Bogotá, donde fue alcalde en el periodo 2012 a 2015.

En segundo lugar se ubicó Rodolfo Hernández Suarez, exalcalde de Bucaramanga y candidato de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, quien sorprendió al establecimiento político al obtener 5.953.209 votos con una campaña de bajo costo que priorizó el uso de redes sociales como TikTok, Facebook y WhatsApp.
Sus apoyos provinieron principalmente de los Llanos Orientales y los Santanderes. A escasos 900.000 votos de distancia quedó Federico Gutiérrez, con 5.058.010 sufragios, un resultado que, pese a superar en más de un millón los votos obtenidos por su coalición en marzo, no fue suficiente para clasificar al balotaje.
El derrumbe del centro y la magnitud del triunfo final
Quizás uno de los resultados más llamativos de aquella jornada fue el desplome de Sergio Fajardo, candidato de la coalición Centro Esperanza. Tras haber ganado una consulta que le sumó 2,2 millones de votos en marzo, su candidatura apenas alcanzó los 888.585 sufragios en la primera vuelta, una caída que evidenció la fragilidad del centro político colombiano en ese momento.
Para entender el significado de estos números, es necesario considerar el clima político y social en el que se desarrolló esa campaña. El paro nacional de abril de 2021 había dejado en el ambiente un profundo descontento ciudadano, no solo frente al gobierno del presidente Iván Duque, sino frente al modelo económico y político en general.
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A ello se sumaba el impacto de la pandemia de covid-19, que agudizó las desigualdades estructurales del país, y una ola de violencia que, según cifras de Indepaz, cobró la vida de más de 800 líderes sociales durante la administración Duque.

Ese escenario de inconformismo fue el caldo de cultivo en el que germinaron propuestas de cambio como las de Petro y Hernández, dos candidatos que, desde extremos distintos del espectro político, canalizaron el descontento de la ciudadanía.
La segunda vuelta, celebrada el 19 de junio de 2022, resultó ser una de las más reñidas de la historia reciente. Petro obtuvo 11.281.013 votos, un 32 por ciento más que en la primera ronda, mientras que Hernández alcanzó los 10.580.412 votos, casi duplicando su votación de mayo. La diferencia final fue de apenas 714.000 votos, en una jornada con una participación del 58,1 por ciento, la más alta registrada hasta entonces, y con una abstención del 41,9 por ciento, la más baja en la historia del país.
Con ese resultado, Gustavo Petro y Francia Márquez se convirtieron en el presidente y la vicepresidenta de Colombia, marcando el inicio de una era inédita en la historia política de la nación.















