Santander
Miércoles 26 de marzo de 2025 - 06:06 PM

‘Una Vaca por la Paz’, un programa social con gran impacto en Santander

Según la fundación, durante los 12 años que lleva el programa en el país, solo en Santander la inversión social de ‘Una vaca por la Paz’ ha sido de $510 millones.

Cada familia o fundación beneficiada recibe una vaca embarazada que tiene como objetivo fomentar el inicio de un proyecto productivo.
Cada familia o fundación beneficiada recibe una vaca embarazada que tiene como objetivo fomentar el inicio de un proyecto productivo.

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Publicado por: Jorge Andrés Ríos

El Colegio Fundación Marillac, caracterizado en San Gil por atender niños de escasos recursos o diversamente hábiles, recibió una vaca preñada en el marco del programa una ‘Una vaca por la Paz’, que es impulsado desde Fedegán a través de la Fundación Colombia Ganadera (Fundagán).

“La vaca va a ser importante para nosotros porque los niños responden a estímulos y qué mejor que tengamos esta ayuda en nuestra institución. Cuando tengamos la cría, todos vamos a estar muy contentos porque no solo llegará la leche, sino también la oportunidad de seguir viendo mejoras como las que hemos visto con la equinoterapia”, expresó Celina Motta, directora de la institución educativa.

Para Clara Torres, coordinadora de la Unidad Regional de Desarrollo Ganadero del Fondo Nacional del Ganado, FNG, esta iniciativa ha sido fundamental para proyectar la actividad ganadera como una herramienta de transformación real que impacta positivamente a las familias de escasos recursos en la región.

“Nos hemos encontrado con experiencias increíbles, que nos comprometen a seguir apoyando esta iniciativa de inversión social porque tenemos historias reales para compartir. Hoy existen casos de éxito que son maravillosos en el departamento de Santander, las familias han logrado multiplicar la vaca que les hemos entregado hasta en nueve y diez veces, pero lo más rescatable es que estas familias han transformado su situación económica y alimentaria”, puntualizó Torres, rescatando que en el caso de la Fundación Marillac se apoya un proceso de alimentación y rehabilitación que beneficia directamente a los niños.

‘Cada vaca una historia’

Uno de los beneficiarios del programa es Libardo Parra, un desplazado por la violencia radicado en Barichara, quien recibió hace varios años un ejemplar de raza criolla.

‘A mí nunca me habían regalado nada y aquí vinieron los de Fedegán, se presentaron y me dijeron que me iban a beneficiar con una vaca que la Ganadería Manzanares le había entregado a la fundación. Así comencé y cuando pude ver tenía 10 animales que iba juntando mientras me prestaban el pasto”, agregó el pequeño productor.

Con las dificultades propias y comunes de la falta de tierra o la tenencia de la misma, este hombre encontró en esta actividad una opción para llevar el sustento a su familia. “La primera vaquita me salió muy buena. Cuando nos la dieron, nosotros estábamos pagando la nevera. Con la leche que nos llegó, terminamos de pagarla y también tuvimos para comprarnos la lavadora”, expresó Parra.

Para Herminia Gómez, habitante de la zona rural de Guapotá, recibir una vaca tuvo un significado muy importante y le abrió posibilidades de sustento, debido a que inicialmente el animal le daba siete litros diarios de leche. Luego, ya con la segunda cría, pasó a 10 litros.

Según la fundación, durante los 12 años que lleva el programa en el país, solo en Santander la inversión social de ‘Una vaca por la Paz’ ha alcanzado la suma de $510 millones.

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Publicado por: Jorge Andrés Ríos

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