La publicación del informe generó una respuesta inmediata de varias administraciones municipales, que rechazaron las calificaciones y aseguraron que éstas no reflejan el trabajo realizado durante la vigencia 2025.

Publicado por: Jorge Rios
El Departamento Nacional de Planeación (DNP) publicó el informe de eficacia de los Planes de Desarrollo Territorial correspondiente a 2025, dejando en el ojo de la crítica a buena parte de las administraciones municipales del sur de Santander.
En el listado de los 87 municipios del departamento sobresalen casos como Curití, que obtuvo la calificación más alta con 95,6 puntos. También aparecen Guadalupe, con 74,9 puntos y el quinto lugar; Contratación, con 72,7 puntos; y Puente Nacional, que cerró el grupo de los diez mejores con 54,4 puntos.
En el listado de 87 municipios de Santander, 60 ni si siquiera llegaron a 10 puntos en una medida de calificación que iba hasta 100.
Sin embargo, el problema aparece al revisar el resto del ranking. De los 87 municipios de Santander, 60 ni siquiera alcanzaron los 10 puntos, una calificación que, según esta medición, refleja un bajo cumplimiento de los planes de desarrollo que las administraciones presentaron como la hoja de ruta para sus comunidades.
Los casos más llamativos son los de Landázuri, La Paz, La Belleza, Florián, Charalá y Cerrito, que aparecen con cero puntos de eficacia y ocupan los últimos lugares de la clasificación. También llama la atención San Gil, que figura en la casilla 31 con apenas 5,6 puntos.

Las alcaldías rechazan los resultados
La publicación del informe generó una respuesta inmediata de varias administraciones municipales, que rechazaron las calificaciones y aseguraron que estas no reflejan el trabajo realizado durante la vigencia de 2025.
Los alcaldes de Charalá, Ocamonte y La Paz coincidieron en señalar que el problema se originó por fallas en el reporte y la migración de información entre las plataformas nacionales utilizadas por el DNP para hacer la medición, por lo que anunciaron solicitudes de revisión y mesas de trabajo con la entidad.
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En Charalá, el alcalde Jorge Vega aseguró que el municipio ha mantenido una ejecución de entre el 90 % y el 95 % de las metas del Plan de Desarrollo, con inversiones en vivienda, infraestructura, educación, transporte escolar, acueductos y programas sociales, por lo que calificó como errónea la evaluación publicada.
En Ocamonte, el alcalde Sergio Andrés Chacón afirmó que el seguimiento interno del municipio muestra un cumplimiento del 81 % de las metas previstas para 2025, muy diferente del 3,5 % reportado por el DNP.
Una posición similar expresó la alcaldesa de La Paz, Cielo Caryn Díaz, quien explicó que la calificación de cero puntos obedecería a inconvenientes en la plataforma utilizada para reportar la información y no a la ejecución real del Plan de Desarrollo.
La Alcaldía de San Gil también rechazó el resultado. Mediante un comunicado explicó que la nueva metodología del DNP exige que la información coincida en tres plataformas nacionales y que, debido a inconsistencias en ese cruce de datos, buena parte de la ejecución del municipio no fue tenida en cuenta. Por esa razón, solicitó asistencia técnica para revisar los registros y realizar los ajustes necesarios.
La metodología detrás de la medición
Desde el Departamento Nacional de Planeación explicaron que la nueva metodología no solo mide el avance físico de las metas, sino también la consistencia y la calidad de la información que las alcaldías reportan en tres plataformas nacionales. Según la entidad, un municipio puede obtener una calificación baja porque realmente tenga un bajo nivel de ejecución o porque existan errores en el cargue y cruce de la información.
El subdirector territorial encargado de Planeación del DNP, Marco Fidel Rodríguez, señaló durante la presentación de la metodología en Armenia que la evaluación busca “premiar la consistencia de las metas y la coherencia entre un buen ejercicio de planeación y ejecución”, por lo que insistió en la necesidad de que las secretarías de Planeación, Hacienda y los responsables de reportar la información trabajen de manera articulada para que se refleje la realidad de lo que se está haciendo en los territorios.
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La entidad agregó que el nuevo modelo pretende fortalecer el seguimiento a los planes de desarrollo, mejorar la calidad de la información y facilitar una mejor toma de decisiones por parte de las administraciones locales.
El funcionario recalcó que muchos de los malos resultados de algunos municipios pueden estar relacionados con falencias en los procesos de cargue de la información en las plataformas oficiales.
“Este primer ejercicio debe entenderse como una oportunidad para que las entidades territoriales se apropien de la metodología y fortalezcan la ejecución de sus Planes de Desarrollo Territorial”, puntualizó Rodríguez.













