Santander
Jueves 10 de septiembre de 2026 - 03:28 PM

Sin soluciones ante la falta de agua en Vélez: barrios cumplen tres semanas sin este servicio público

En algunos sectores de Vélez cumplen hasta tres semanas sin agua, debido al daño en la red de aducción de Pozo Verde. La venta de agua embotellada aumentó un 300 % y muchas familias han tenido que reducir las labores de aseo y lavado de ropa.

Habitantes del Barrio Santander volvieron a recibir agua despues de 22 días, con un líquido que gestionó la comunidad.
Habitantes del Barrio Santander volvieron a recibir agua despues de 22 días, con un líquido que gestionó la comunidad.

Compartir

Publicado por: Jorge Rios

En Vélez salieron con baldes. Cientos de familias, una tras otra, se ubicaron bajo canales, salientes de los techos o cualquier lugar que sirviera para recoger un poco de agua. Cuando las nubes aparecen, se activa una alarma que no suena ni tiene luces rojas: la alarma de la supervivencia.

Ante la falta del servicio, atrapar las gotas de lluvia se convierte en una forma de salvación, casi como el maná que, según la Biblia, Dios envió a su pueblo mientras atravesaba el desierto guiado por Moisés.

Eso ocurrió la noche de este miércoles en Vélez. Videos publicados en redes sociales mostraron la alegría de los veleños cuando finalmente apareció la lluvia. Con recipientes en las manos, muchos rogaban que no parara, porque algunas familias completan más de 20 días sin recibir una sola gota de agua en sus casas.

Entonces, como dice el dicho popular, ‘que San Pedro abra la llave’ es casi la única salvación, el milagro en medio de la crisis, porque las tuberías están secas y los carrotanques casi no se ven.

La comunidad veleña aprovecha las lluvias para salir a recoger agua.
La comunidad veleña aprovecha las lluvias para salir a recoger agua.

Vivir sin agua: el drama que ya cumple tres semanas en Vélez

En la mañana de este jueves, después de 22 días, al barrio Santander llegó un carrotanque con agua, gestionado ante la Escuela de Carabineros de la Policía Nacional. El apoyo desde esa institución se dio luego de la petición que hizo Andrés Felipe González Tirado, vicepresidente de la Junta de Acción Comunal del barrio.

En sectores como el barrio La Rosita, la escasez promedia los 25 días, mientras que en los del centro completaron 16 días sin el líquido. En estos sectores ya se han convertido en expertas en ahorrar cada gota.

González explicó que, por ejemplo, bañarse no es una actividad de todos los días. Pueden pasar dos o tres días, dependiendo del agua disponible. O, como dicen por ahí, “les toca como los gatos”: una tacita y ya.

Publicidad

El agua se prioriza para cocinar y bañarse. Lavar ropa o hacer aseo pasa a un segundo plano.

“Nosotros con el aguacero de anoche recogimos 15 galones de agua, eso es para hacer aseo o lavar ropa”, dijo Mile Triana Santamaría, residente del centro, cuya familia tiene un supermercado.

La ausencia de agua también se nota en el comercio. Triana contó que la venta de agua empacada aumentó cerca de un 300 %, mientras que la de jabones y detergentes cayó alrededor de un 50 %.

“Nosotros sabemos que llegó agua a un sector porque vienen a comprar jabón”, afirmó la empresaria.

Tener recipientes para llenar de agua en cualquier momento es una obligación para los veleños.
Tener recipientes para llenar de agua en cualquier momento es una obligación para los veleños.

El agua en Vélez: un problema que nadie termina de resolver

La comunidad de Vélez está cansada de sufrir cada año por la falta de agua. Esta vez, sin embargo, la crisis tiene un agravante concreto: el daño de una tubería que, desde el 20 de junio, no ha podido ser reparada.

Se trata de la tubería de aducción de Pozo Verde, en el municipio de Bolívar, desde donde se capta el agua que abastece a Vélez. Han pasado semanas y el problema continúa, mientras las responsabilidades parecen ir de un lado a otro entre la empresa de servicios públicos, Emprevel, intervenida desde hace 10 años, y la administración municipal.

Publicidad

Para Enrique Santamaría, veedor ciudadano, resulta incomprensible que no se haya encontrado una solución definitiva. “¿Qué hace uno cuando se le daña algo que no puede arreglar? Contrata a uno que sí pueda o tenga el conocimiento, pero aquí no pasa nada”, sentenció.

El veedor también advirtió que la emergencia no debería haber tomado por sorpresa al municipio. A su juicio, con mantenimiento y atención oportuna, el daño pudo haberse evitado.

En algunas zonas las familias buscan limpiar cualquier fuente que les pueda servir para abastcerse de agua.
En algunas zonas las familias buscan limpiar cualquier fuente que les pueda servir para abastcerse de agua.

“Nosotros no deberíamos sufrir por agua, aquí llueve nueve meses al año, pero no hay dónde almacenarla”, afirmó, recordando además el fallido proyecto de la represa La Batanera y la intervención de Emprevel hace una década, entre otras razones, por las deficiencias en la prestación del servicio de agua. Diez años después, sostiene, el problema sigue sin resolverse.

Triana Santamaría añadió que vivir sin agua no es nuevo para los habitantes del centro. Incluso en épocas de buen servicio, el líquido puede llegar apenas cada ocho días.

Publicidad

Por eso, más que una emergencia pasajera, para muchos veleños la escasez se ha convertido en una forma de vida.

Acciones insuficientes para solucionar el problema del agua en Vélez

Declarado en calamidad pública, Vélez cuenta con cuatro carrotanques para repartir agua que, según ha explicado el alcalde Orlando Ariza, es traída de una quebrada rural y de algunos municipios que han venido colaborando con la emergencia.

Además, la Alcaldía, previendo la llegada del fenómeno de El Niño, instaló 56 tanques de almacenamiento en barrios y veredas, administrados por las propias comunidades. A esto se suman los esfuerzos de la administración municipal y Emprevel, tanto conjuntos como individuales, para reparar la infraestructura de captación y conducción, sin que hasta ahora se haya logrado solucionar.

La tubería se dañó hace dos meses.
La tubería se dañó hace dos meses.

En medio de este panorama, habitantes y líderes comunitarios consideran que las medidas adoptadas para atender la escasez y reparar la tubería no son suficientes, porque el problema persiste y, con el paso de los días, alcanza a más familias.

Publicidad

González, vicepresidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Santander, reclamó, por ejemplo, que en su sector instalaron uno de los tanques para uso comunitario, pero solo fue llenado una vez. Además, aseguró tener conocimiento de que en otros barrios los tanques nunca recibieron agua.

Santamaría también cuestionó que la capacidad de los carrotanques no alcanza para atender las necesidades básicas de toda la población, debido a que parte del suministro debe ser destinado a lugares como el hospital, la Escuela de Carabineros, los colegios y las cárceles.

“Entonces, ¿qué queda para la comunidad?”, preguntó.

El concejal Jaime Hernández, por su parte, reclamó la falta de un plan de acción de fondo por parte de la Alcaldía y de mayores inversiones para atender la infraestructura de agua, especialmente en medio de la actual emergencia.

Aunque la administración municipal presentó un informe en el que reporta inversiones por $1.500 millones en agua potable y saneamiento básico entre 2024 y 2026, Hernández afirmó que esos recursos provienen principalmente del Sistema General de Participaciones y cuestionó que no se hayan destinado a resolver las necesidades que considera prioritarias en la infraestructura de abastecimiento.

La discusión, así, no se limita a cómo llevar agua a los barrios mientras continúa la emergencia. Para los habitantes y algunos dirigentes locales, el problema de fondo es por qué un municipio con fuentes hídricas y recursos destinados al sector sigue sin servicio de agua garantizado las 24 horas del día durante todo el año, algo que hasta sigue siendo un sueño, un deseo o un milagro.

Publicado por: Jorge Rios

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad