Las cifras de los años 2017 y 2018 muestran que el cáncer de mama cobró la vida de 10 por cada 100.000 personas el primer año y 12 el segundo. La mayoría de víctimas superan los 40 años de edad.

Esta semana diferentes organizaciones e instituciones del Puerto Petrolero se unieron a la conmemoración de la lucha contra el cáncer.
En diferentes momentos, los porteños han sido testigos de cómo en algunas EPS, hombres y mujeres, han debido acudir a la protesta para recibir a tiempo sus controles y no dejarse vencer por lo diagnosticado, una enfermedad que ninguno quisiera padecer, pero por la cual muchos sufren, no solo por el dolor que les causa, sino por lo complejo que es tratarla con el sistema de salud que hay en el país.
Son tres los tipos de cáncer que más atenta contra la vida de los porteños que padecen dicha enfermedad: el de próstata, cuello uterino y mama.
Los dos primeros se mantienen en tasa de mortalidad, según las autoridades del municipio, pues 18 de cada 100 mil habitantes fallecieron por la enfermedad en la próstata en 2017 y 2018. En esos dos años, la tasa de mortalidad en el de cuello uterino fue de seis por cada 100 mil habitantes.
Comparando los años 2017 y 2018, en cuanto al cáncer de mama, la cifra ascendió a dos mujeres más, es decir que 12 son las que mueren por cada 100 mil personas.
Según lo indicado por los funcionarios, la mayoría eran pacientes mayores a los 40 años de edad.
“Las cifras o porcentajes que se manejan son anuales. Todos estos estudios se hacen por cada 100 mil habitantes. Nosotros adelantamos acciones de prevención y seguimiento a las EPS y la comunidad en general en distintos sectores de la enfermedad. Podemos decir que prácticamente las cifras se han mantenido”, explicó Lisbeth Sánchez Castaño, profesional de la Secretaría Local de Salud.
El género femenino es el que más padece, según las cifras.
Se puede prevenir
Aprovechando que durante esta semana se hablará del tema, los profesionales aseguraron que el cáncer se puede prevenir, pero que depende de los hábitos que tenga cada persona.
“Es prevenible solamente si tenemos reglas estrictas con nuestro autocuidado como el de una alimentación sana, actividad física constante y permanente, el no consumo de cigarrillo ni de licor y hacer seguimiento médico por lo menos una vez al año. No hay que acudir cuando estamos mal, porque es ahí donde tristemente se detecta de manera avanzada”, explicó Sánchez Castaño.












