Las comunidades han tenido que ingeniárselas para almacenar agua y así poder suplir sus necesidades básicas. Por esta práctica, habría varios casos de dengue.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes
De la llave no sale ni una gota de agua desde hace aproximadamente un mes, por lo que comunidades de algunos sectores de cinco veredas del corregimiento El Centro de Barrancabermeja tienen que bañarse ‘a totumados’, lavar los trastes en mesas e ingeniárselas para poder conseguir el preciado líquido.
“Nosotros acá tenemos acueducto veredal, no tenemos servicio de alcantarillado, nos toca con pozo séptico; nos hemos tenido que surtir de carrotanques y de bomberos, nos toca bañarnos a la intemperie con vasijas, lavar los platos en mesas, generalmente; en este sector que le llaman el chamizo nunca hay agua, nos hemos vuelto noctámbulos pendientes si nos llega en la madrugada para poder llenar los tanques”, dijo Cristina Solano, habitante de la zona rural.
Según pobladores, la tragedia la viven porque el acueducto rural que surte de agua al corregimiento El Centro se quedó sin la capacidad de atender al total de la población. Por eso hay zonas en donde el agua no llega.
“El sistema de suministro de agua está deteriorado porque hace muchos años se construyó para unas personas específicas y el número de habitantes ha crecido de manera exponencial; debido a eso, el sistema de aguas está dividido en varios puntos, nosotros nos alimentamos del tanque 3, al igual que otras cuatro veredas; ese tanque está colapsado, la línea tiene deterioro en 9 Km al menos”, explicó Jorge Porras, vicepresidente de la JAC vereda Los Laureles del corregimiento El Centro.
Los habitantes que sufren por la escasez del preciado líquido residen en las veredas Los Laureles, Campo 45, Campo 5, Tierradentro y Campo 38, “la más afectada es Los Laureles que es la más grande y tienen cerca de tres mi habitantes, aquí duramos en cierto puntos críticos hasta un mes sin el líquido, y el sistema cada día colapsa más; podemos pasar quince días o un mes sin agua”, afirmó Isnardo Corzo, habitante de la vereda Los Laureles.
Ante la emergencia, en las últimas horas, la comunidad logró sentarse en una mesa con representantes de la Alcaldía, Corpacentro -empresa encargada del acueducto- y representantes de Ecopetrol. “Nos reunimos los lideres, con ellos, la idea era que Corpacentro expusiera la problemática y llegara a un acuerdo para una salida inmediata; Ecopetrol se comprometió a entregar la tubería para reemplazar; la Alcaldía, gestionar un proyecto de acuerdo a una información suministrada por la empresa para lograr las bombas para impulsar el agua; y la comunidad pone la mano de obra para poder restablecer el servicio”, dijo el vicepresidente de la JAC.
Mientras se da la solución definitiva, el gerente de la empresa Corpacentro Jorge Oliveros, indicó que se implementará el razonamiento de agua en las veredas afectadas, “vamos a implementar el razonamiento de agua para que sea más equilibrado porque en las partes planas sí llega el agua, pero en la parte alta no llega. La única alternativa es de razonamiento para que llegue a todas las comunidades, mientras se hacen los arreglos que no hemos podido implementar porque eso tiene un costo aproximado de $800 millones que no tenemos, cabe mencionar que nosotros somos una asociación comunitaria sin ánimo de lucro”, señaló.
El plan de contingencia estará acompañado por el suministro de agua en carrotanques por parte del proyecto La Cira Infantas y el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Barrancabermeja.
Un foco de dengue
A la preocupación por no contar con el servicio de agua potable, la comunidad hoy se ve enfrentada a una emergencia sanitaria debido a los casos de dengue que se vienen registrando, “la comunidad se las ingenia para almacenar el líquido en diferentes vasijas y tenemos varios casos de dengue en la vereda”, dijo Isnardo Corzo, líder de la zona.
Según denuncia la comunidad aún no hay acciones por parte de la Secretaría de Salud para controlar y mitigar la emergencia, “llevamos un mes sin agua; nos toca almacenar en ollas, en lo que sea pero eso nos ha vuelto un foco de dengue; dormimos con toldillo y pedimos que nos apoye con una fumigación. En este momento tengo a mi hijo con dengue y hay otros casos acá en la zona”, contó una habitante del corregimiento.
Frente al tema, Harold Durán, secretario de salud, indicó que “en toda Barrancabermeja estamos trabajando en campañas de prevención y en un barrido casa a casa. En el sector de los Laurales tienen un gran factor de riesgo porque les toca almacenar agua porque no tienen acceso a ella, es un factor de riesgo porque de manera eventual se pueden aumentar los casos, hemos oficiado al acueducto y hemos hablado con los líderes porque la salida es una solución de fondo a la problemática que tienen”, puntualizó.















