Desde Barrancabermeja, Fredy Alexander Gómez impulsa Pasaporte Joven, una iniciativa que busca conectar a los estudiantes con universidades, empresarios y oportunidades de formación.

Publicado por: John Arias
Para algunos jóvenes, conocer una universidad, conversar con un empresario o descubrir que pueden acceder a una beca parece una posibilidad lejana. Para otros, incluso visitar una ciudad como Bucaramanga o ir al cine puede ser una experiencia que todavía no han tenido.
Frente a esas brechas, Fredy Alexander Gómez Giraldo, educador de Barrancabermeja, trabaja en una propuesta que busca ampliar los horizontes de los estudiantes y acercarlos a oportunidades que les permitan construir un futuro diferente.
Su iniciativa se llama Pasaporte Joven y nació de una preocupación que ha acompañado su trayectoria profesional: las desigualdades en el acceso a oportunidades educativas y las barreras que enfrentan los jóvenes de contextos vulnerables para desarrollar sus capacidades y avanzar en sus proyectos de vida.

Licenciado en Lengua Castellana y Comunicación, Fredy comenzó su camino profesional entre los medios de comunicación y las aulas. Tuvo la oportunidad de trabajar en Enlace Televisión y Telepetróleo, en Barrancabermeja, mientras empezaba a ejercer como maestro en una institución educativa privada.
Con el tiempo, su experiencia lo llevó a asumir responsabilidades administrativas. Primero coordinó el Colegio Santa Teresita de Barrancabermeja y posteriormente se desempeñó como rector en diferentes instituciones educativas, hasta llegar a la Institución Educativa Juan Francisco Sarasti Jaramillo, administrada por Fe y Alegría bajo el modelo de concesión.
Su interés por fortalecer sus capacidades de gestión lo llevó a estudiar una especialización en Gerencia de Proyectos y, posteriormente, una maestría en Educación, de la que se graduó en marzo de 2025 en la Universidad Minuto de Dios.
A través de esos distintos escenarios, encontró un punto en común entre la comunicación y la educación: ambas permiten acercar a las personas a otras realidades y ayudarles a reconocer nuevas posibilidades. “Trabajando inicialmente en los medios de comunicación y posteriormente en educación descubrí las grandes brechas que existen entre el sector educativo y cómo esas diferencias también distancian las posibilidades de crecimiento de la población vulnerable”, explica.
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Esa reflexión se convirtió en el punto de partida para construir una iniciativa que busca que el lugar de origen o las condiciones económicas no sean los únicos factores que determinen hasta dónde puede llegar un joven.

Un pasaporte para descubrir oportunidades
Desde esa experiencia surgió Pasaporte Joven, el proyecto que Fredy desarrolla en el marco de Lideremos y que busca llevar a los estudiantes del Magdalena Medio a escenarios donde puedan conocer alternativas para su formación, su futuro laboral y sus emprendimientos.
La propuesta parte de una idea: cambiar las tradicionales salidas pedagógicas por recorridos que les permitan a los jóvenes descubrir oportunidades concretas para su vida.
El proyecto está organizado en tres líneas: descubre, conecta y transforma. Cada una representa una etapa del proceso que Fredy quiere impulsar con los estudiantes.
La primera consiste en descubrir. A través de visitas a universidades y empresas, encuentros con empresarios y acercamientos a diferentes entornos, los jóvenes pueden conocer experiencias, trayectorias profesionales y opciones de formación que quizás no habían contemplado.
La intención es que estos recorridos no sean simplemente una actividad fuera del aula, sino una experiencia que amplíe sus perspectivas. Para muchos estudiantes del Magdalena Medio, conocer otras ciudades, visitar una universidad o conversar directamente con alguien que ha construido una empresa puede representar el primer acercamiento a un mundo de posibilidades hasta entonces distante.
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Para hacerlo posible, la propuesta contempla la articulación con empresas privadas, instituciones de educación superior y otros actores que puedan contribuir con visitas, orientación y acceso a oportunidades.
La segunda línea, conectar, busca que los jóvenes relacionen lo que descubren con sus propios intereses, capacidades y proyectos de vida. No se trata solamente de mostrarles lo que existe, sino de ayudarles a identificar qué caminos podrían seguir y qué necesitan para comenzar a recorrerlos.
Finalmente, transformar significa convertir ese conocimiento en decisiones y acciones. La meta es que los estudiantes puedan acercarse a una beca, encontrar referentes para desarrollar una idea de negocio, identificar alternativas de formación o impulsar un emprendimiento que contribuya a mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias.
“Buscamos que ellos logren generar un pasaporte o trascender en la vida, que les permita crecer y generar estabilidad para ellos, para otros jóvenes y para su propia familia”, señala Fredy.
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Más allá de las aulas
La apuesta de Pasaporte Joven va más allá de los estudiantes de la institución educativa en la que trabaja Fredy. Su aspiración es extender la iniciativa a otros jóvenes de Barrancabermeja, del Magdalena Medio y, posteriormente, de Santander.
Para él, ampliar el acceso a las oportunidades significa reconocer que el talento y las aspiraciones no están concentrados en un solo lugar. También implica crear puentes entre los jóvenes y los actores que pueden acompañarlos en sus procesos de formación y desarrollo.
En ese sentido, el proyecto busca acercar a los estudiantes a universidades, empresarios y emprendedores que compartan sus experiencias y les permitan conocer diferentes caminos. La idea es que puedan identificar alternativas más allá de las que conocen en su entorno inmediato.
El contacto con otras realidades puede ayudarles a plantearse nuevas preguntas sobre su futuro: qué quieren estudiar, cómo pueden financiar su formación, qué habilidades necesitan desarrollar o de qué manera podrían convertir una idea en un emprendimiento.
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Para Fredy, estas experiencias pueden marcar una diferencia cuando se conectan con acciones concretas y con el acompañamiento necesario para aprovechar las oportunidades.
Por eso, uno de sus principales retos es consolidar Pasaporte Joven como una iniciativa capaz de llegar a más estudiantes y generar alianzas que faciliten su desarrollo. Su propósito es que el proyecto trascienda las actividades puntuales y se convierta en una herramienta que contribuya a reducir las brechas de acceso a oportunidades en la región.

Liderar para abrir caminos
La participación en Lideremos ha sido importante en ese proceso. Fredy destaca que el programa le ha permitido fortalecer sus competencias como líder, ampliar su visión y adquirir herramientas para estructurar mejor sus iniciativas.
También resalta el encuentro con personas de diferentes sectores que comparten una preocupación por transformar las realidades del departamento. Para él, esas conexiones son fundamentales cuando se busca construir proyectos que respondan a necesidades sociales y que puedan sostenerse en el tiempo.
Entre sus aspiraciones está posicionar Pasaporte Joven en el Magdalena Medio y extenderlo progresivamente a otras zonas de Santander. En el ámbito personal, quiere continuar su formación académica con un doctorado en Educación y seguir aportando a la transformación educativa y social.
A largo plazo, espera que iniciativas como esta puedan inspirar estrategias de mayor alcance e incluso contribuir a la construcción de políticas públicas que amplíen las oportunidades para los jóvenes en Colombia.
Su propósito, sin embargo, comienza con algo concreto: acercar a un estudiante a una universidad, permitirle conocer una experiencia empresarial o ayudarle a descubrir que existen caminos distintos a los que ha visto en su entorno.
Porque, para Fredy Alexander Gómez, abrir oportunidades también significa ayudar a los jóvenes a imaginar un futuro que antes parecía lejano y acompañarlos para que puedan empezar a construirlo.
Con Pasaporte Joven, su apuesta es que cada experiencia se convierta en un punto de partida: descubrir lo que existe más allá de su realidad inmediata, conectar esas posibilidades con sus sueños y transformar ese aprendizaje en oportunidades para sus vidas y sus comunidades.















