Cerca de cuatro mil feligreses acudieron a la celebración de la fiesta de Santa Rosalía en Olival, máxime cuando este año tuvo el ingrediente de que la parroquia fue elevada a dignidad de Santuario.

Publicado por: LUIS FERNANDO MARTINEZ V.
En uno de sus considerandos el decreto argumenta que “en esta parroquia se celebra la fiesta patronal, en honor a Santa Rosalía el 4 de septiembre, con la devota y fervorosa participación de diferentes comunidades de la región y la significativa presencia de numerosos peregrinos, procedentes de distintos lugares, quienes constantemente vienen a visitar este lugar”.
El decreto expedido por el Obispo Carlos Germán Meza Ruíz, señala: “En virtud del Canon 1230, erígese como Santuario en honor de Santa Rosalía, el Templo Parroquial de San Rafael de Olival, de la Diócesis de Socorro y San Gil”.
Durante tres días se realizaron una serie de actos religiosos celebrados por el párroco de Olival, Sady Ferney Cárdenas Niño.
Desde hace dos años, el párroco inició una serie de gestiones para que la parroquia fuera elevada a la categoría de Santuario. “Esto significa que en este lugar se rinde culto a nivel diocesano y a nivel nacional, a un determinado santo, en este caso a Santa Rosalía, y la parroquia fue elevada a esa dignidad, y eso es motivo de alegría, porque se trae progreso y bendiciones para los pueblos y la parroquia pasa a ser contado dentro de los pocos santuarios diocesanos”, indicó el párroco.
Algo de historia
El párroco Sady Ferney Cárdenas Niño dijo que Santa Rosalía de Palermo es una santa anacoreta que nace hacia el año de 1530 y muere en 1160, elevada a los altares por el Papa Urbano VIII en 1630 después de realizar un gran milagro en Palermo, Italia, y fue interceder ante Dios, para abolir la peste que estaba acabando con la ciudad, por tal motivo, fue declarada patrona de las enfermedades pandémicas, de las pestes y todo lo que pueda afectar al ser humano y patrona de todos los campesinos para alejar todo aquello que pueda destruir cultivos.
El religioso, indicó que en Olival, corregimiento de Suaita, esta tradición llega por el año de 1835 y La Nueva Granada estaba siendo afectada por una epidemia, y el Arzobispo de Bogotá, envía por una imagen de Santa Rosalía, y “por una situación de confusión la imagen llega a Olival, con una pequeña historia que se narra, que frente a este caserío a una niña se le aparece una doncella que dice llamarse Santa Rosalía, y le dice que ella viene como abogada e intercesora para las desgracias de los pueblos que la invoquen y que la peste no llegará a esta zona, y que ella se manifestará con un signo, de ahí que en 1837 llega esta imagen y tal y como la niña lo había descrito la imagen aparece en una caja de madera, y corresponde a todas las características que la niña dice, y el cura párroco da fe de que lo que la niña decía no es un invento”.















