Algunos optimistas y, en medio de la incertidumbre, llegaban con botellas en donde pensaban llevar algunos galones y almacenarlos en sus casas. El problema era que no había mucha, las estaciones de servicio vendían las últimas gotas y en su mayoría ya solo les quedaba Acpm.

Publicado por: Jorge Rios
¿Dónde hay gasolina? Preguntaban en la mañana de ayer conductores de motocicletas y automóviles, que recorrían las estaciones de servicio de San Gil buscando un poco de combustible corriente para mantener andando los automotores.
Algunos optimistas y, en medio de la incertidumbre, llegaban con botellas en donde pensaban llevar algunos galones y almacenarlos en sus casas. El problema era que no había mucha, las estaciones de servicio vendían las últimas gotas y en su mayoría ya solo les quedaba ACPM.
José Luis Amaya, taxista desde hace 7 años, contó que en sus cálculos la gasolina le alcanzaba hasta mañana y en vista de que no se encontraba en ningún lado, de continuar la escasez, seguramente tendría que dejar el carro en caso, no trabajar y descansar de forma obligatoria.
Las filas de las motos y carros a las fueras de las estaciones de servicio ubicadas sobre la vía nacional, se formaban casi que de forma paralela con la de los camiones, que ayer completaban don días estacionados a causa del mismo paro del gremio.
La escasez generada por la protesta del sector de transporte de carga en el país y que tiene casi que sitiada a las provincias del sur de Santander, dejaron a San Gil y la regiòn guanentina sin combustible.
Desde las empresas Cootrasangil y Petromil, principales abastecedoras de gasolina y ACPM, destacaron que ya se agotaron las existencias de corriente y solo les quedaban algunos remanentes de ACPM.
Sergio Iván Pinto Hernández, gerente de Cootrasangil, dijo que de las cuatro estaciones existentes solo en una – la ubicada en el trayecto San Gil – Socorro, les quedan cerca de 400 galones de corriente y el ACPM creen que se agotará en el transcurso del día en las demás
La empresa semanalmente debe recibir cerca de 40.000 galones (65% de corriente y 35 % Diesel) y el último abastecimiento lo recibieron el sábado pasado. El directivo dijo que se estaba vendiendo de forma ordenada y se iba a guardar el carburante necesario para atender los vehículos de emergencia y seguridad.
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Por su parte, en Petromil, las tres estaciones ya agotaron la gasolina corriente y solo hay un poco de ACPM, que creen no aguantará para el día.
Andrés Ribero, administrador de la empresa, explicó que diariamente reciben cerca de 5.000 galones, pero dado el bloqueo que se presenta en la regiòn no ha sido posible la llegada del carrotanque.
El empresario expresó que venderán hasta agotar existencias, pero esperan que los transportadores entiendan el daño que le están causando a la población y la economía del departamento, que hoy permanece literalmente incomunicado.
En medio de este panorama serían cerca de 30.000 automotores los que se quedarían en San Gil sin combustible, generando gran afectación a la economía local y regional.
Incertidumbre por el gas
En un comunicado, la empresa Metrogas, principal proveedora del gas domiciliario en la regiòn, informó que, debido a la imposibilidad de abastecer el sistema con los carrotanques, a las 3:00 de la tarde de ayer se cerrarían las llaves de abastecimiento.
La escasez afectaría a los usuarios de El Socorro, San Gil, Páramo, Pinchote, Valle de San José, Villanueva y Curití. “A causa del paro camionero que ha afectado distintas vías que conectan al sur de Santander y que ha impedido el paso de vehículos por este corredor vial, no ha sido posible el transporte de gas con destino a cubrir la demanda de los municipios mencionados”, señala el comunicado de la empresa.
Entre las miles de familias que se verían afectadas por el corte de gas domiciliario, los propietarios de restaurantes están más que preocupados por lo que puede representar el cierre de sus negocios. Juan Carlos Vergara, propietario de uno de ellos, expresó que la medida de cerrar momentáneamente es muy probable teniendo como referencia el panorama actual.
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El empresario dijo que además del sobrecosto que implicaría la operación de los restaurantes con bombonas (Gas Licuado de Petróleo), los restauranteros tienen que hacer cuentas del incremento en precio de los alimentos que irá subiendo cada día producto de la especulación, la dificultad de acceder a algunos de ellos y la baja llagada de clientes, un fenómeno que con el que vienen luchando durante todo 2014.
Carmen Badillo Duarte, empresaria de la plaza de mercado de San Gil, comerciante de alimentos al mayor y al detal, dijo que ya hay precios de locura porque hay mucho riesgo para traer la ultima mercancía y ahora ya no pueden regresar, entonces el municipio quedará a la deriva.
“Si esto sigue así todo va a seguir subiendo porque no va a ver quién traiga”, expresó Badillo, recordando que entre la tarde del lunes y la madrugada de marte llegó a la plaza cerca de la mitad de los camiones esperados.













