Milton Chaparro, alcalde de Barichara, fue enfático en negar que el agua que se está distribuyendo en el casco urbano esté contaminada con E. Coli o materia fecal. Según él, las pruebas que se vienen haciendo, los procesos y los controles demuestran y garantizan lo contrario.

Publicado por: Jorge Rios
Tras la emergencia que se viene presentando desde hace dos semanas en Barichara, cuando el agua del acueducto municipal empezó a llegar con turbiedad a los habitantes del casco urbano, las autoridades de Barichara mantienen el plan de contingencia buscando remediar la situación que ha generado preocupación y quejas desde la comunidad.
El problema se originó cuando se secó la represa La Laja y los acueductos (porque también se presenta la situación en Villanueva) empezaron a recibir el líquido para tratar desde la represa El Común, un agua que, según el gerente de Acuascoop, Néstor Álvarez Mantilla, está muy pesada porque lleva mucho tiempo ahí, quedándose sin oxígeno.
A esto hay que sumarle que, como lo registró esta redacción hace una semana, las mangueras de captación en la represa están en el fondo, en donde se concentran la sedimentación y los lodos.
Milton Chaparro, alcalde Barichara, expresó que entiende la preocupación de la comunidad y que se están haciendo todos los tratamientos, pruebas y mejora de los procesos correspondientes, atendiendo las recomendaciones de los expertos y de la Empresa de Servicios Público de Santander (Esant) que ya realizó una visita de inspección y acompañamiento.

Eso sí, el mandatario fue enfático en negar que el agua que se está distribuyendo por las tuberías del acueducto municipal urbano esté contaminada con Escherichia coli (E. Coli.) o materia fecal. Según él y la Empresa de Servicios Públicos de Barichara, las pruebas que se vienen haciendo, los procesos y los controles demuestran y garantizan lo contrario.
El plan de contingencia de Aguas de Barichara
Leidy Chaparro, gerente de Aguas de Barichara, indicó que actualmente vienen combinando las fórmulas químicas para lograr eliminar el olor y el color del agua, de la mano de expertos en la materia. A pesar de eso, hasta el momento no se ha logrado retirar del todo el color y el mal olor. Explicó, en ese sentido, que se sigue trabajando para eliminar la turbiedad del líquido.
A la espera de que entre hoy y mañana lleguen los análisis químicos que se hicieron al agua para determinar cuál es la composición y lo qué está haciendo que el agua no reaccione de forma adecuada a los productos para eliminar estas características físicas, la representante del acueducto municipal aseguró que el agua que se está distribuyendo no está contaminada.

Entre las medidas tomadas por las autoridades de Barichara para enfrentar la emergencia figuran el mantenimiento de los filtros especializados que se espera entren en funcionamiento totalmente entre martes y miércoles de esta semana, con lo que se busca aumenten los resultados en el tratamiento, así como con el lavado de tanques y el mejoramiento de cada uno de los procesos,
Publicidad
Además, la gerente del acueducto explicó que por las condiciones físico – químicas con las que está llegando el agua desde la represa, se decidió reducir la cantidad de captación, debido al incremento en los tiempos que requiere potabilizar el agua en las condiciones actuales, lo que ha generado mayores restricciones en el servicio. Actualmente, es de 3 a 4 horas por día.
El agua rural no es la misma que la urbana

Los rumores a los que hace referencia el mandatario municipal corresponden a varias cadenas e información que circulan en redes sociales en donde, además de las quejas por el mal aspecto del agua, se anexa, entre otras cosas, las pruebas de laboratorio tomadas en la vereda San José en febrero de este año en donde sí se evidencia la presencia de Escherichia coli.
Es preciso advertir en este caso que el agua a las zonas veredales de Barichara y Villanueva llega directamente de la represa El Común, es decir, no pasa por el proceso de limpieza y tratamiento de los acueductos municipales.
Chaparro destacó que este es un problema que existe en las zonas rurales y hay una acción popular que busca justamente la construcción de una planta de tratamiento en El Común para solucionar el problema a las familias rurales, pero que no corresponde a la realidad del casco urbano, en donde el agua sí está tratada.
Álvarez Mantilla, gerente de Acuascoop – acueducto comunitario que se encarga de administrar las represas El Común y La Laja – dijo que en febrero de este año se radicó el proyecto de la planta de tratamiento ante el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio y se está a la espera de que exista la voluntad política del Estado para sacarlo adelante.
La inversión es urgente

En medio de toda esta coyuntura, el alcalde de Barichara recordó la necesidad de recibir atención urgente por parte del Gobierno Nacional en los proyectos que mejorarían el acceso al agua a los habitantes del municipio y dejarían en el pasado todos esos problemas de escasez que se presentan en cada verano.
Entre ellos figuran el de un nuevo sistema de abastecimiento para el acueducto urbano, una iniciativa que ronda entre los $30.000 y $35.000 millones, la ampliación de la planta de tratamiento de agua del acueducto municipal por $3.000 millones para aumentar la capacidad de 13 litros por segundo a 60 litros por segundo y la ya nombrada planta de tratamiento de agua potable para el acueducto El Común que presta el servicio directo a 1.700 familias de 17 veredas de Barichara y Villanueva y en donde se necesitarían $12.600 millones.














