Guanentá
Martes 04 de agosto de 2026 - 03:30 PM

La sombra de la minería en el río Fonce: divisan una retroexcavadora en pleno cauce

Empresarios del turismo cuentan que vieron una retroexcavadora en el río Fonce, en jurisdicción del municipio de Páramo. Advierten que se estaba usando, al parecer, para extraer material de arrastre.

Un grupo de turistas que practicaban rafting se encontraron con la máquina durante el recorrido.
Un grupo de turistas que practicaban rafting se encontraron con la máquina durante el recorrido.

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Publicado por: Jorge Rios

Una retroexcavadora en la mitad de lo que debería ser el recorrido natural del afluente sorprendió a los guías de rafting y a los turistas extranjeros que descendían por el río desde el sector de las cascadas de Juan Curí, en jurisdicción de El Páramo.

La escena generó preocupación y recordó un debate que, en 2025, provocó protestas del gremio turístico por la posible llegada de proyectos de minería de material de arrastre con maquinaria al principal afluente de la provincia Guanentá, considerado el precursor del turismo de aventura y uno de los principales motores económicos de la región.

Mientras el verde de la vegetación y el sonido del agua golpeando las rocas acompañaban el descenso, un gigante amarillo permanecía en la mitad de lo que debería ser el cauce. La reacción de los visitantes fue inmediata: preguntaron qué hacía esa máquina allí. Una inquietud que ni los guías pudieron responder.

Ante las dudas generadas por la escena, esta redacción consultó a la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) para establecer lo sucedido, conocer si existe algún título minero o permiso ambiental vigente que autorice trabajos con maquinaria en ese sector del río, cómo y cada cuánto se realizan y si la intervención se daba en uno de los lugares donde tendrían impacto las licencias ambientales para minería de arrastre por las que las comunidades protestaron en 2025.

No obstante, al cierre de esta edición, la autoridad ambiental no ha dado respuesta oficial sobre esta situación, lo que ha aumentado la incertidumbre de los habitantes de San Gil y sus alrededores.

Una escena que preocupa al turismo de San Gil

Diego Arenas, representante legal de la empresa de turismo que realizaba el descenso por el río, aseguró que nunca antes habían encontrado una maquinaria de ese tamaño interviniendo el cauce en ese sector.

Las intervenciones mineras pondrían en riesgo la protección del río y su aprovechamiento turistico. Foto suministrada/VANGUARDIA
Las intervenciones mineras pondrían en riesgo la protección del río y su aprovechamiento turistico. Foto suministrada/VANGUARDIA

Según explicó, además de la presencia de la retroexcavadora, era evidente un cambio en el recorrido natural del río, situación que generó preocupación entre los operadores turísticos por las posibles implicaciones ambientales y para la práctica del rafting.

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“No se había visto antes, no a ese nivel. La máquina estaba hasta la mitad del río”, relató Arenas, al referirse al hecho ocurrido en el tramo del recorrido que va desde las cascadas hasta el sector de Arenales, en jurisdicción de Valle de San José.

El hallazgo ocurrió justamente en uno de los corredores de rafting que las empresas han venido impulsando para diversificar la oferta de servicios de aventura, actividad que desde hace cerca de tres décadas convirtió al río Fonce en el principal escenario del rafting en Santander y posicionó a San Gil como uno de los destinos turísticos más importantes del país.

¿Minería cerca al río Fonce?: el temor de repetir una historia conocida

La preocupación del sector turístico no parte únicamente de lo ocurrido esta semana. Para Alba Salazar, representante de una empresa de turismo de aventura, la presencia de maquinaria pesada dentro del río representa una preocupación que va mucho más allá de la actividad turística.

El río Fonce ya enfrenta varios problemas, entre ellos la contaminación de las aguas negras sin tratar.
El río Fonce ya enfrenta varios problemas, entre ellos la contaminación de las aguas negras sin tratar.

La empresaria explicó que una intervención de este tipo puede modificar el cauce, afectar la estabilidad de las riberas y generar impactos sobre la fauna y la flora del afluente, además del riesgo asociado al uso de combustibles y aceites por este tipo de equipos.

Salazar recordó que años atrás las empresas de rafting realizaban recorridos en un tramo del río ubicado entre Taquiza y Pienta, en jurisdicción de Charalá. Sin embargo, la llegada de una explotación de material de arrastre transformó completamente ese paisaje y obligó a suspender esa ruta turística.

La empresaria también llamó la atención sobre la paradoja que vive el sector. Mientras los operadores intentan mantener la competitividad de un destino golpeado por el deterioro de las vías y otras dificultades, ahora aparece un nuevo motivo de preocupación dentro del principal escenario donde se desarrolla la actividad turística.

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¿Quién vigila y protege el río Fonce?

Para Julián Sánchez Ríos, representante del Colectivo Popular Guane, la presencia de maquinaria dentro del río no constituye un hecho aislado.

Según explicó, la extracción legal e ilegal de material de arrastre ha sido una problemática recurrente en distintos sectores de la cuenca y lo verdaderamente preocupante es la falta de controles efectivos para detectar este tipo de intervenciones de manera oportuna.

El defensor ambiental señaló que las autoridades ambientales, como la CAS, cuentan con herramientas técnicas para hacer seguimiento al comportamiento de los afluentes y que resulta fundamental establecer quién está realizando este tipo de trabajos y bajo qué condiciones.

“El problema es que solo reaccionan cuando hay denuncias”, afirmó, y advirtió, además, que cuando las intervenciones sobre el cauce no son atendidas de forma inmediata, los impactos sobre los ecosistemas pueden resultar difíciles de revertir.

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Esta falta de atención ya ha generado impactos en la parte media y alta del río Mogoticos, uno de los afluentes que alimenta al Fonce y donde se evidencia el paso de la explotación, señaló el ambientalista.

Títulos mineros en Guanentá: un debate que generó protestas en 2025

La preocupación tiene antecedentes recientes. En septiembre del año pasado, empresarios turísticos y organizaciones ambientales alertaron sobre la socialización de varios proyectos relacionados con solicitudes de títulos mineros para la extracción de material de arrastre en jurisdicción de Valle de San José y El Páramo.

Las iniciativas contemplaban intervenciones sobre cerca de 200 hectáreas y periodos de explotación de hasta 30 años. Aunque en ese momento la CAS explicó que esos proyectos aún no contaban con licenciamiento ambiental.

Ahora son varias las preguntas que siguen sin respuesta y, sobre todo, una discusión que tarde o temprano deberá asumir la provincia Guanentá: cuál será el futuro del río Fonce.

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Mientras tanto, sobre el río recaen la contaminación por actividades agropecuarias, el vertimiento de aguas residuales sin tratar, el irrespeto por las franjas protectoras y las constantes alertas por la extracción de material de arrastre, el afluente sobre el que se construyó buena parte del desarrollo turístico de la región continúa, al parecer, huérfano.

Publicado por: Jorge Rios

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