La Alcaldía de San Gil busca autorización para comprometer vigencias futuras y contratar con estos recursos los estudios y diseños necesarios para intervenir la Carrera Séptima.

Publicado por: Jorge Rios
Tras dos años de promesas y anuncios para atender de forma definitiva el deteriorado empedrado de la carrera Séptima de San Gil, por fin se comienzan a ver algunos avances de cara a la búsqueda de una solución.
El Proyecto de Acuerdo 019 de 2026, presentado por la Administración Municipal, busca autorización para comprometer vigencias futuras y contratar, a través de estos recursos, los estudios y diseños necesarios para intervenir este corredor vial entre las calles 10 y 15, además de otros tramos de las calles 13 y 12.
El contrato tendría un valor de $240 millones. La Alcaldía dispone de $120 millones en la actual vigencia y solicita autorización para comprometer otros $120 millones. El trámite deberá avanzar este año, por lo que el tiempo para contratar será limitado.
El concejal Jesús Villar, ponente de la iniciativa, explicó que se trata de una nueva etapa para determinar técnicamente cómo intervenir el corredor. Según señaló, al tratarse únicamente de estudios, no existirían por ahora las dificultades relacionadas con las autorizaciones patrimoniales que tendría una obra, por tratarse de la zona límite del protegido Centro Histórico.

Años de reclamos en San Gil y una vía cada vez peor
Rosa Ruiz Wandurraga, presidenta ad hoc de la Junta de Acción Comunal del sector, cuestionó que la comunidad vuelva a escuchar sobre estudios cuando, según afirmó, desde el comienzo de la actual administración les habían informado que existían recursos para avanzar en este proceso.
“Ya nos cansamos. Ya estamos y hemos perdido la fe en la administración”, manifestó la dirigente, quien aseguró que los residentes han acudido al Concejo, presentado solicitudes y participado en reuniones sin que hasta ahora se concrete una solución.
El problema tampoco es solamente el estado del empedrado. Los habitantes denuncian humedades, filtraciones y daños en viviendas ubicadas alrededor del corredor. La situación se agrava durante las lluvias y, según la comunidad, algunas casas presentan condiciones que afectan la calidad de vida de sus ocupantes.
Publicidad
El veedor Germán Vera Sánchez señaló que entre las calles 11 y 12 existen problemas relacionados con las redes de alcantarillado que estarían provocando la aparición de aguas residuales. También mencionó afectaciones entre las calles 12 y 13, además de un inmueble en condiciones de deterioro.
Por eso, advierte que una eventual intervención no puede limitarse a cambiar el empedrado. Antes de pavimentar, sería necesario resolver las redes de acueducto y alcantarillado que estarían detrás de parte de las afectaciones.
La discusión también tiene un componente patrimonial. El sector se encuentra dentro del área histórica de San Gil y será necesario determinar qué tipo de intervención puede realizarse sobre la vía. Para Vera, esta definición debe quedar clara antes de seguir avanzando.
Mientras tanto, los habitantes insisten en que el problema ya no requiere más anuncios, sino resultados. La carrera Séptima fue intervenida parcialmente años atrás, pero el tramo que quedó pendiente continúa acumulando daños.












