Irving Herney Pinzón Tapias, rector encargado de la institución, explicó que el contrato de la piscina se firmó en octubre y está en proceso de preparación para entrar en operación, mientras que el estadio se espera que el acta de inicio quede en firme desde noviembre.

Publicado por: Jorge Rios
La piscina y el estadio del Colegio Nacional San José de Guanentá, en San Gil, ya fueron asignados a operadores privados, luego de que se adelantaran los procesos de contratación a través de la plataforma Secop II. La decisión busca recuperar estos escenarios deportivos, reducir su deterioro y establecer condiciones para su mantenimiento y utilización.
Así lo confirmó Irving Herney Pinzón Tapias, rector encargado de la institución, quien explicó que el contrato de la piscina se firmó en octubre y está en proceso de preparación para entrar en operación, mientras que se espera que el acta de inicio del estadio quede en firme desde noviembre.
Con la suma de los dos contratos, el colegio deberá recibir ingresos por $1,5 millones mensuales, teniendo en cuenta los valores pactados en los procesos de contratación, en los que se presentó un solo oferente para cada escenario.

La piscina quedará habilitada, después de años de cierre
La piscina llevaba cerca de una década cerrada y presentaba daños en diferentes áreas. Según el rector, al revisar el escenario encontraron lavamanos y baños deteriorados, baldosas levantadas y una bomba de la piscina pequeña fuera de servicio, entre otros problemas que impedían su adecuada utilización.

Ante ese panorama, el colegio adelantó inicialmente trabajos para atender los daños prioritarios y luego abrió el proceso para entregar la administración del espacio. De acuerdo con Pinzón Tapias, solo se presentó una empresa, dedicada precisamente a la administración de piscinas, con la cual ya se formalizó el contrato por $500.000 mensuales durante 12 meses.
Sin embargo, antes de poner el escenario en funcionamiento, todavía deben ejecutarse algunas reparaciones, entre ellas, intervenciones en la cafetería, las cunetas y las válvulas, además de trabajos relacionados con la instalación de sombrillas para proteger del sol.
La intención es que la piscina vuelva a cumplir una función educativa y se habilite el servicio al público. El rector señaló que se busca incorporarla a las actividades de Educación Física para que los estudiantes puedan utilizarla durante sus clases.
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“Estamos trabajando para que los estudiantes puedan usarla con $500 o $1.000 pesos, en cualquier momento”, explicó, al referirse al propósito de facilitar el acceso de los alumnos. Agregó que esa infraestructura pertenece a la comunidad educativa.
La entrega de la administración también apunta a evitar que el colegio continúe asumiendo directamente todos los gastos de mantenimiento de un escenario que permaneció fuera de servicio durante años.
El estadio ya tiene arrendatario
El proceso para el estadio también avanzó con la participación de un interesado. Según el rector, se recibió una oferta de arrendamiento por $1 millón y actualmente se adelantan los trámites para formalizar el contrato, después de que el proponente tuviera que subsanar algunos documentos.
La administración estará a cargo de una organización vinculada al ámbito deportivo, que deberá articular el uso del escenario con las demás escuelas deportivas durante 12 meses.

Una vez firmado el contrato, previsto para noviembre, el uso de la cancha por parte de las escuelas de fútbol, la realización de campeonatos y las ya acostumbradas ‘recochas’ deberán acordarse con los nuevos administradores.
El rector indicó que las personas que usan el escenario para actividades como correr no deberían pagar.
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La entrega se produce en medio de las dificultades de seguridad y conservación que ha enfrentado el lugar. Pinzón Tapias explicó que existe una acción popular que estableció medidas para reducir los problemas de contaminación y garantizar condiciones seguras de uso.
Entre las situaciones reportadas están el ingreso de personas que utilizan el escenario para dormir, el consumo de sustancias psicoactivas, el ingreso de motocicletas y el deterioro de las instalaciones. También se han presentado problemas por el ingreso de mascotas cuyos responsables no recogen los desechos.
Para controlar estas situaciones, el colegio restringió los accesos y dejó habilitada únicamente la entrada ubicada frente a la institución educativa. La medida, según el rector, busca vigilar el ingreso y promover el cuidado del escenario.
Con la nueva administración, se espera adelantar labores de mantenimiento en las graderías y los arcos, además de otras intervenciones necesarias para mejorar las condiciones del estadio.
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La recuperación de ambos espacios responde a una estrategia que el colegio venía evaluando desde agosto, cuando anunció su intención de entregar la administración a particulares debido a los costos de mantenimiento, el deterioro y las dificultades para garantizar su vigilancia.
Ahora, el reto será que los contratos se traduzcan en escenarios funcionales, seguros y disponibles para las actividades deportivas de los estudiantes y de la comunidad.













