Pese a una inversión de $396 millones, colegios rurales de Bucaramanga siguen bajo alerta por posibles fallas en los sistemas de agua potable.

Publicado por: Danilo Cárdenas
A pesar de que el Municipio invirtió cerca de $396 millones en el mantenimiento de plantas de tratamiento y tanques de almacenamiento, los estudiantes de colegios rurales de Bucaramanga estarían en riesgo de consumir agua sin garantía de potabilidad.
Una inversión “histórica” para las sedes rurales
En septiembre de 2025, la Secretaría de Educación de Bucaramanga entregó recursos por unos $396 millones para el mantenimiento de tanques de almacenamiento, plantas de potabilización y pozos sépticos en instituciones educativas oficiales, principalmente rurales. La Administración lo presentó como un hecho histórico, al ser la primera vez que el Municipio hace un aporte específico para atender el agua potable en los colegios.
“Estos mantenimientos son esenciales no solo para el consumo diario de agua por parte de nuestros estudiantes, sino también para garantizar la adecuada preparación de los alimentos”, en el marco del Programa de Alimentación Escolar (PAE), señaló entonces la secretaria de Educación, Martha Cecilia Guarín Lizcano.
El programa beneficia a unos 40.000 estudiantes, dentro de un sistema educativo oficial de más de 69.000.

San Ignacio y la alerta en los tres corregimientos
El señalamiento más concreto se centra en la sede San Ignacio, una de las nueve de la IE Rural Vijagual que en 2020 recibió una planta de potabilización entregada por la Alcaldía con manual de operación y copia de llaves.
Sin embargo, según denunció el rector de la institución, Jesús Manuel Espinosa Jaimes, el sistema permanece fuera de servicio porque la sede ni siquiera cuenta con la llave necesaria para ponerlo en funcionamiento.
Además, durante un debate de control político en el Concejo de Bucaramanga también se advirtió que análisis realizados este año por la Secretaría de Salud y Medio Ambiente habrían detectado coliformes (E. coli) y contaminación de origen fecal en el agua de algunas sedes educativas rurales. Estas afirmaciones fueron expuestas durante la sesión y hacen parte de los cuestionamientos sobre el estado de los sistemas de potabilización.
En la misma discusión se recordó la existencia de una acción judicial que ordena al Municipio garantizar el funcionamiento de estos sistemas en la zona rural, un fallo cuyo cumplimiento sigue siendo motivo de controversia.
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¿Qué responde la Secretaría de Educación?
La Secretaría de Educación defendió la gestión y afirmó que la entidad ha asumido el mantenimiento de tanques y sistemas de potabilización en cerca de 59 sedes el año pasado y unas 80 proyectadas para este año, a medida que se resuelven las certificaciones de posesión de los predios que no son del municipio.
Añadió que en los colegios donde los tanques no cumplen las condiciones se hierve el agua y se entrega agua en bolsa para el PAE, con toma de muestras microbiológicas para asegurar la inocuidad, y reconoció que en algunos acueductos veredales el agua no siempre está en óptimas condiciones.
El antecedente de Vijagual
Las plantas de la IE Rural Vijagual fueron instaladas en mayo de 2020, cuando la Alcaldía entregó nueve sistemas para nueve sedes, entre ellas San Ignacio, en beneficio de unos 900 estudiantes, con manual de operación y copia de llaves. En ese momento, la propia Administración reconoció que buscaba poner fin a las “continuas quejas por problemas intestinales” asociadas al consumo de agua en mal estado.
Cinco años después de instalar esas plantas para solucionar los problemas intestinales asociados al consumo de agua, la operación de esos sistemas vuelve a ser motivo de cuestionamientos.















