Con 37 siniestros entre enero y julio, el corredor encabeza el listado de la Dirección de Tránsito. Y el problema de fondo no está en el asfalto.
Publicado por: Danilo Cárdenas
“Una tortura”. Así describen los habitantes de Girón el viaje que hacen cada día desde su casa hasta su trabajo en Bucaramanga. Entre trancones, cierres por siniestros viales y las inundaciones que se repiten en invierno, un recorrido de 12 kilómetros puede tomar hasta dos horas.
No es una percepción aislada. En abril de este año, un derrumbe sobre el corredor Bucaramanga - Girón desencadenó un colapso en cadena que se extendió al Anillo Vial, a Chimitá y a la vía a Provenza. La situación parece repetirse mes a mes.
Esa misma autopista, la conexión más directa entre los dos municipios es hoy la vía con más siniestros del área metropolitana: 37 casos entre enero y julio de 2026, según el Observatorio de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, DTB.
Por qué la vía Bucaramanga a Girón no tiene alternativa
La distancia con el resto de la ciudad es amplia. En el mismo periodo, la Autopista registró 27 siniestros; el Anillo Vial, 24; la avenida La Rosita, 21, y la Autopista Floridablanca, 16.
Para el ingeniero Miguel López, exdirector del Área Metropolitana de Bucaramanga, la explicación empieza en el trazado: “Se trata de una vía antigua, construida para suavizar la fuerte bajada que existía después de San Gerardo y de la pista del aeropuerto Gómez Niño hacia Girón. El resultado, dice, fue un corredor que quedó “más rápido de la cuenta”.
“Es una vía que permite desarrollar buenas velocidades y ahí empieza el nivel de accidentalidad”, explicó a Vanguardia.
El informe de la DTB apunta en la misma dirección: entre las hipótesis de los siniestros, el exceso de velocidad repuntó con 82 %, al pasar de 38 a 69 casos frente al mismo periodo de 2025.
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El problema, según López, es que el tráfico no tiene por dónde más irse. “La vía no tiene un sustituto próximo”, advierte. Las opciones que existen sobre el papel son la calle 45, la vía de La Argelia, que nunca se ha construido, y un rodeo por toda la meseta que califica de “demasiado largo”.
La calle 45 sería la alternativa más inmediata, pero arrastra un cuello de botella conocido. “Es una buena vía y está en cierta forma subutilizada, pero es porque realmente falta por solucionar ese nodo, el nodo de la cárcel”, señala el ingeniero, quien afirma haber dirigido esa obra durante su gestión en la entidad.
En la intersección cercana al Centro de Abastos, un conductor puede gastar casi una hora en hora pico, según el experto.
Consuelo Ordóñez, asesora ambiental y de servicios públicos, comenta que, para ella, la salida está en tres frentes: educación vial, más control de las autoridades y un sistema de transporte masivo.
Girón, el municipio más motorizado del área metropolitana
Detrás del corredor hay un dato que ninguno de los expertos consultados pasa por alto: la cantidad de vehículos que se sumaron a esa vía en la última década.
Girón es hoy el municipio más motorizado del área metropolitana en automóviles, con 23 por cada 100 habitantes, frente a 16 en Bucaramanga, 9 en Floridablanca y 1 en Piedecuesta, según el más reciente Informe de Calidad de Vida del programa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos. En conjunto, el parque automotor del área ya supera el millón de vehículos, de los cuales cerca del 85 % son motocicletas.
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Ese crecimiento corre en sentido contrario al del transporte público. Metrolínea movilizó 1,4 millones de pasajeros en 2024, último dato consolidado, apenas el 3,8 % de los 37 millones que alcanzó en su mejor año, 2016.
Para Ordóñez, ahí está el origen del problema: “Es que la gente tiene que tener moto y tiene que venir en carro o en esos buses viejos y destartalados, porque no hay opción de transporte”.
El ingeniero Rodrigo Fernández, ingeniero civil, experto en vías y exdirector de la Sociedad Santandereana de Ingenieros, lo plantea como un asunto de prioridades. Sostiene que el crecimiento del parque automotor rebasó cualquier proyección de tránsito que se hubiera hecho cuando se planeó la doble calzada, y que eso se debe en buena parte a la ausencia de un sistema de transporte público confiable.
“Cuando usted no tiene un sistema confiable y eficiente de transporte público, pues la gente tiene que buscar la forma de transportarse, y entonces, si no hay transporte público, tiene que haber transporte privado, y crece y crece el parque automotor”, afirma el experto.
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Su crítica es directa contra la respuesta tradicional. “Aquí pensamos que todo se soluciona haciendo más carreteras. No, toca es jalarle a hacer obras para la gente, como el transporte público”, dice. Y advierte que la solución tendría que ser “un transporte público cómodo, eficiente, que tenga un buen cubrimiento, para que no repitamos la historia de Metrolínea”.
López coincide en el destino que debería tener la vía. En el esquema de movilidad metropolitano, ese corredor está prácticamente destinado al transporte masivo y la ruta a Girón debería apropiarse de él. Mientras eso no ocurra, el tráfico seguirá buscando el mismo trazado: “Usted sabe que las aguas se van por la vía más corta y la de mejor especificación. Y en este caso es esa”.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la vía con más accidentes en Bucaramanga?
La autopista que conecta a Bucaramanga con Girón. Registró 37 siniestros viales entre enero y julio de 2026, según el Observatorio de la Dirección de Tránsito. La siguen la Autopista Norte, con 27 casos; el Anillo Vial, con 24; la avenida La Rosita, con 21, y la Autopista a Floridablanca, con 16.
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¿Por qué hay tantos accidentes en la autopista Bucaramanga a Girón?
Los expertos consultados señalan dos factores. El trazado permite alcanzar velocidades altas dentro del casco urbano, y el corredor no tiene una alternativa vial equivalente que descargue el tráfico. En la ciudad, el exceso de velocidad como hipótesis de siniestro subió 82 % en el último año, de 38 a 69 casos.
¿Qué alternativas viales existen entre Bucaramanga y Girón?
Sobre el papel, la calle 45 y la vía de La Argelia, que nunca se construyó. La calle 45 está subutilizada porque falta resolver el nodo de la cárcel, cerca del Centro de Abastos, donde un conductor puede gastar casi una hora en hora pico.















