El olor a carne oreada, de entrada, despertaba el apetito. Todos, por más dietas que hicieran, sucumbían ante esta deliciosa comida, adobada con cerveza y acompañada con yuca y papa. ¡Claro! ese era sólo uno de los tantos platos que se podían disfrutar ayer, en el marco del Festival Nacional e Internacional de Colonias.
Publicado por: Euclides Ardila Rueda
Todos degustaron la tradicional pepitoria, la carne de cerdo, la lengua asada y el mute. También estaban los embutidos, con su cebolla bien picada; el orégano y la carne choricera, untada de pimentón al gusto.Ni hablar del cabro de Barichara y la cazuela de conejo. Muchos prefirieron el caldo de pescado, el sancocho, las sopas de fríjol negro, las de pichón y las de ruyas. Los más santandereanos se le apuntaron a las tradicionales hormigas culonas y a las arepas de maíz pelado.Mejor dicho, hubo de todo y para todos los gustos. Desde muy temprano, los representantes de las colonias que viven en Bucaramanga y las que vinieron de otras partes del país e incluso de cinco países vecinos, se prepararon para recibir con sus mejores comidas a quienes se acercaron a los alrededores de la Villa Olímpica, sólo para satisfacer sus paladares.Había que ver a los compadres abrazados y en familia escogiendo el mejor puesto para probar desde el cuchuco con espinazo, preparado por la colonia boyacense, hasta las exquisitas empanadas de pipián.Por el lado internacional participó la delegación venezolana, que vendió sus ayacas por sexto año consecutivo en esta feria. También estuvo la pasta italiana, con el sabor y el sazón del mejor chef del país de la botica.La colonia española, que por primera vez se hizo presente en el certamen, se llevó muchas miradas, sobre todo cuando se inició el proceso de preparación de la Paella Velenciana. Todo un arte, que llamó a atención de quienes acudieron al festín gastronómico.Chile brilló con sus empanadas y el vino; y Argentina con el churrasco.Ayer también fue la oportunidad para que los paisanos de Vetas se saludaran con los de California, y para que los miembros de la colonia sabanera prepararan con fuego de leña el sancocho trifásico.El alcalde de Bucaramanga, Fernando Vargas Mendoza, no se perdió la comilona. Acompañado por la Reina de la Feria, Mayerli Catheryn Alarcón Patiño, recorrió cada uno de los puestos, donde las diferentes colonias demostraron las sabrosuras del arte culinario. La música y las danzas, de igual forma, nos embadurnaron de tradición. Las presentaciones de grupos como las Estrellitas Vallenatas, la Integración Folclórica de Vélez, Nando Vásquez y su orquesta, así como los Embajadores del LLano Venezolano, por mencionar sólo a algunos artistas, fueron los imanes de nuestros oídos.Sesenta colonias de diferentes departamentos de Colombia y de cinco países suramericanos protagonizaron el mejor festival de toda la historia de los certámenes feriales de Bucaramanga.Mientras los compas cantaban, hablaban, reían y bailaban al ritmo de la guasca, los porros, los vallenatos y las cumbias, el festival sudaba y respiraba folclor por doquier.El gestor cultural Víctor Suárez, quien es el promotor de esta actividad, resaltó la gran participación de los líderes de las colonias y las tildó de 'grandes amigos, embajadores y hermanos de Bucaramanga'.Al final de la tarde, los organizadores estimaban haber recibido la visita de al menos cinco mil personas. Tal vez fueron más. Lo cierto del caso es que cada año que pasa esta jornada es más rica, y lo decimos con todo el sabor de la palabra.













