Bucaramanga
Jueves 23 de febrero de 2012 - 12:00 AM

César Rincón, un ejemplo de vida

No fue una disertación de tauromaquia. De hecho, su charla consistió más bien en el relato de una vida ejemplar, hecha a pulso y con tesón, la cual él resumió en valiosas palabras: riesgo, originalidad, disciplina, temple, perseverancia, distancia, equilibrio, confianza y talento.

En el hotel Dann Carlton, el maestro César Rincón dictó la conferencia titulada: “Riesgo, Originalidad y Disciplina”. La jornada, impulsada por Vanguardia Liberal, contó con los respaldos de Telebucaramanga, la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, la Litografía La Bastilla y el mencionado hotel. (Foto: Fotografías: César Flórez / VANGUARDIA LIBERAL)
En el hotel Dann Carlton, el maestro César Rincón dictó la conferencia titulada: “Riesgo, Originalidad y Disciplina”. La jornada, impulsada por Vanguardia Liberal, contó con los respaldos de Telebucaramanga, la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, la Litografía La Bastilla y el mencionado hotel. (Foto: Fotografías: César Flórez / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA

Hablamos del maestro Cesar Rincón, quien estuvo ayer en Bucaramanga inaugurando el “Ciclo de Conferencias 2012”, impulsado por Vanguardia Liberal.
Él dejó a un lado su traje de luces para contar, ahora vestido de saco y corbata, cómo se catapultó como el torero más grande de Colombia.
En su relato recordó que, a pesar de haber triunfado en las principales plazas taurinas del mundo y que incluso hoy sea un hombre próspero, no olvida que de niño se vio obligado a vender chatarra  para ayudar con el sostenimiento de su familia.
Es cierto, no ha vuelto a desafiar su vida frente a estos animales. No obstante, comparte su mundo con los toros de lidia (los más bravos por cierto), los cuales son su orgullo porque les hizo frente durante 25 años en América y en Europa.
Y pese a que en su charla aseguró que él fue víctima de ‘cornadas’ fuertes, entre ellas una Hepatitis C que casi acaba con su hígado y que lo mantuvo alejado tres años de los ruedos, confesó que la más dura ‘estocada’ que le dio la vida fue la trágica desaparición de su señora madre, quien al encenderles veladoras a los santos para que los toros no le hicieran daño a su hijo, murió quemada víctima de su propio invento.
Rincón señala que su mayor fortaleza, más allá de los recursos económicos que la tauromaquia le dejó, se basa en la paciencia y en la fe.
Pese a la adversidad y a las caídas, nunca se desesperó. Recordó que siempre le ha gustado abrir el grifo de la ducha para permitir que el agua y las lágrimas, de alegría o de tristeza, se confundan.
Para él, “la vida es así y más allá de ‘capotear’ los momentos duros nos corresponde llenarnos de valor y de entusiasmo”.
Ayer, cuando el mundo católico celebró el Miércoles de Ceniza, él recordó que siempre se aferró a su fe. Es más, dijo que no se podía ser torero sin creer en Dios: “Él es quien está todo el tiempo con nosotros. Es una base fundamental para ponerse frente a la fiera; porque uno se está jugando la vida y si cimenta su fortaleza en Él, todo sale bien”.
Cuando salió por primera vez en hombros de las grandes plazas de España, alguien le dijo que a él se la había aparecido la Virgen, a lo que respondió: “si bien es cierto que yo había buscado por todos lados a mi Patrona, encontré su Bendición gracias al fruto de mi esfuerzo y, por supuesto, mi triunfo tiene una sola razón: la perseverancia”.

¿Cómo le pareció la conferencia de César Rincón?

Jairo Durán:
“Escuché una historia de vida valiosa que demuestra que, los sueños son posibles si uno se atreve a soñar despierto”.

Sergio Velásquez,
gerente de Cenfer:
“Conocí una faceta que no había visto del maestro, César Rincón. Es la historia de un hombre valiente, no sólo por el toreo, sino por su perseverancia y su forma de sobreponerse a las adversidades”.

Rodrigo Puyana:
“¡Excelente conferencia! Nos mostró la vida de un gran hombre que, no sólo ha dejado en alto el nombre de Colombia, sino que además hoy sirve de ejemplo para muchos que quieren triunfar y no saben cómo”.

Julián Quintero:
“Valiosas palabras de un hombre que, como César Rincón, nos demuestra que todo es posible, si se quiere y si se trabaja duro para ello”.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA

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