Las obras artísticas de las hormigas culonas no sólo rinden homenaje a un elemento cultural autóctono, sino que también transforman el entorno y convierten el tramo peatonal en bellas exhibiciones de arte.
Unas emblemáticas figuras artísticas renacen hoy con un brillo renovado. Hablamos de las hormigas culonas, símbolos icónicos de la región y testimonios del talento de nuestros artistas, que han encontrado un nuevo hogar y un nuevo comienzo en los alrededores del ‘Cacique Centro Comercial’.
En este proceso de restauración, el citado centro comercial contó con los respaldos de la Alcaldía de Bucaramanga, el Instituto Municipal de Cultura y Turismo, Imct, el Hotel Holiday Inn y Neomundo.
Estas figuras, que fueran ideadas por artistas y diseñadores, sirven hoy de inspiración para crear coloridos senderos y esculturas que adornan las aceras que bordean al citado centro comercial.
Es imprescindible recordar que estas figuras marcaron un hito en la historia estética de Bucaramanga. En el ayer estuvieron inspiradas en la visión del recordado exalcalde Carlos Virviescas Pinzón (q.e.p.d.).

“Una mejor estética urbana debería producir una mejor ética ciudadana”, solía decir el visionario Virviescas Pinzón, quien veía en la belleza del espacio público una herramienta para cultivar la conciencia ciudadana.
Estas obras fueron diseñadas hace cerca de diez años. Fue durante la administración del entonces alcalde Luis Francisco Bohórquez Pedraza, en 2015, cuando las esculturas fueron instaladas en el Paseo del Comercio, convirtiéndose rápidamente en un punto de referencia y de admiración.
Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que la falta de civismo empezara a afectar este proyecto artístico. Actos de vandalismo y descuido deterioraron las figuras, opacando el esplendor con el que fueron concebidas y transformando lo que había comenzado como un homenaje en un triste reflejo de la poca valoración por el espacio público.

Por fortuna, estas obras de arte encontraron la ‘redención’ de la mano del ‘Cacique, el Centro Comercial’ y, afortunadamente, la historia de las hormigas culonas no terminó en el abandono. Este centro, en un acto de compromiso con la cultura y con la estética urbana, decidió rescatarlas.
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Gracias a un esfuerzo conjunto entre artistas, restauradores y la administración de este centro comercial, las hormigas fueron rehabilitadas y trasladadas a su nuevo hogar.

Hoy, las hormigas culonas embellecen los alrededores de este Centro, recibiendo a los visitantes con su peculiar encanto y recordando a todos los transeúntes la importancia de cuidar y valorar nuestro entorno urbano.
Este renacer destaca la ‘resiliencia’ que evidencian estas hormigas, convertidas hoy en figuras artísticas. Su rescate es más que una simple restauración; es un símbolo de esperanza. En una ciudad que busca constantemente mejorar, estas esculturas nos recuerdan que la belleza y la ética urbana pueden ir de la mano.
Así, las hormigas culonas, que una vez fueron objeto de vandalismo, ahora se alzan como un testimonio del compromiso de Bucaramanga con su patrimonio cultural. Un renacer que inspira y nos invita a todos a contribuir a una mejor imagen de la Ciudad Bonita.
Gran aporte de ‘Cacique Centro Comercial’

“Hace unas semanas, las hormigas engalanan uno de los jardines que también ‘Cacique, Centro Comercial’ adoptó desde su apertura”, dijo Martha Moreno Rincón, gerente de esa entidad.
“Para nosotros es muy importante la cultura de mostrar lo nuestro y resaltar nuestra región. Por eso, al conocer el maltrato del que fueron objeto las hormigas en el Paseo del Comercio, fuimos la primera entidad en llamar al Instituto Municipal de Cultural y ofrecernos como padres adoptivos”, agregó.
Ella recordó que estas hormigas, realizadas por artistas santandereanos fueron fabricadas con fibra de vidrio reforzada con hierro y pintadas con poliuretanos. En su tiempo de adecuación en el Paseo del Comercio, en octubre de 2015, el gobierno local destinó una inversión de 185 millones de pesos.












