La piña sigue siendo la ‘reina’ en la lista de los productos que más se generan en los cuatro municipios del área metropolitana de Bucaramanga.

Piña, limón, naranja, mora, tomate, guayaba, yuca, guanábana, maracuyá y melón son los 10 alimentos agrícolas con más toneladas de producción en el área metropolitana de la capital santandereana.
Ellos reúnen las mayores toneladas producidas en los cuatro municipios; además, la decena representa el 93 % de la producción total en lo que va del año.
Los datos surgen de las Evaluaciones Agropecuarias de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria, UPRA.
Estos productos han presentado un incremento importante, al pasar de 125.302 toneladas registradas en el año pasado a 286.423 para 2024, una cifra que a la vez deja ver un aumento de 129 % en los últimos 11 años.
Al discriminar la producción por municipio, se observa que Girón es el que más se destaca. Y es que, en términos de toneladas totales producidas, fue el primer productor de limón, de guanábana y de melón entre 512, 169 y 114 municipios productores a nivel nacional respectivamente; es más, ocupó el segundo puesto en producción de piña, el quinto en producción de guayaba y el octavo en producción de maracuyá entre 223, 185 y 231 municipios productores respectivamente.
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De igual forma, Piedecuesta se destacó a nivel nacional en la producción de mora, al ser el segundo principal cultivador entre 300 municipios productores de esa fruta.
A pesar de estos buenos resultados para algunos productos, en el área estamos lejos de ser autosuficientes en materia alimentaria ya que, para una población de 1.316.192 habitantes, se cuenta aproximadamente con una producción de 218 kg/habitante al año, muy por debajo de los promedios departamental y nacional estimados en 689 kg/habitante y 543 kg/habitante de manera respectiva.
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Según Yani León Castañeda, experta en ese tipo de análisis, “estos datos visibilizan un sector al cual no le damos importancia que requiere. Con el crecimiento urbano le hemos dado la espalda al campo y esto ha sido un grave error”.
“Por un lado, es necesario mejorar la cobertura de las estadísticas, ya que lo reportado por los municipios del área en las Evaluaciones Agropecuarias está cubriendo tan solo el 15 % de las hectáreas con destinación económica agropecuaria, según la información del catastro”, dijo.
“De igual forma -según ella- se requiere apoyar un cambio significativo en el sistema agroalimentario, partiendo por incentivar más las dietas saludables, tanto en el campo como en la ciudad y apoyar más a los labriegos para que hagan la transición hacia prácticas como la agricultura regenerativa o la orgánica, que propenden por mantener y estimular la biodiversidad del suelo, haciendo un mejor aprovechamiento del agua, evitando el uso de maquinaria pesada o pesticidas para no deteriorar el suelo y así aguantar mejor las inclemencias climáticas”.
















