Reorganización de las rutas, articulación con las empresas del TPC y la implementación de un esquema operativo de transición, en el papel, hacen parte de las salidas que se contemplan para solucionar la problemática del transporte colectivo en Bucaramanga.

Ante la grave crisis que atraviesa el Sistema de Transporte Masivo, Sitm, más conocido como Metrolínea, el Área Metropolitana de Bucaramanga, AMB, declaró la afectación grave del servicio y puso en marcha un plan de contingencia para garantizar la movilidad en la región.
Así lo anunció John Manuel Delgado Nivia, director del AMB, quien delineó tres frentes de acción específicos para contrarrestar la situación.
#TransporteMetropolitano | El Área Metropolitana de Bucaramanga activa plan de contingencia, y da inicio al cambio estructural del transporte público hacia el SITME. pic.twitter.com/zkKdYTrsOa
— Área Metropolitana de Bucaramanga (@AreaMetroBga) April 26, 2025
“Durante años hemos visto el deterioro progresivo del sistema, producto de decisiones tardías, una débil institucionalidad y la pérdida de calidad en la operación”, afirmó Delgado Nivia, al explicar que la finalización del contrato de concesión con Metrocinco Plus marca un punto de inflexión, aunque no soluciona las dificultades estructurales que afectan a Metrolínea.
Tres frentes de acción
El plan de contingencia, con una vigencia inicial de un mes, contempla tres líneas de acción estratégicas.
En primer lugar, se reorganizarán las rutas y se modificarán temporalmente las frecuencias, priorizando los corredores estratégicos para garantizar una oferta mínima de transporte.
En segundo término, se autorizará la articulación de empresas de transporte público colectivo (TPC), mediante acuerdos comerciales, para complementar la operación en las zonas donde Metrolínea ha perdido capacidad de cobertura.
La tercera medida incluye la implementación de un esquema operativo de transición junto con Metrolínea. Este contempla la operación con buses padrones arrendados, la rehabilitación progresiva de estaciones y un modelo de servicio integrado con el TPC, asegurando así la continuidad y gradualidad en la prestación del servicio durante esta fase crítica.
Paralelamente, el AMB ha iniciado la estructuración técnica, legal y financiera del futuro Sistema Integrado de Transporte Metropolitano (SITME). Sin embargo, Delgado fue enfático en señalar que “toda transformación requiere estudios, diseños y viabilidad técnica antes de hacerse realidad” y que los resultados no serán inmediatos.
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“Hoy, mientras estructuramos el futuro, debemos tomar decisiones urgentes. La movilidad de los ciudadanos no puede depender de buenas intenciones, sino de buses, rutas y frecuencias estables”, enfatizó el director del AMB, quien también hizo un llamado a los demás municipios para que, al igual que Bucaramanga, aporten recursos al sostenimiento del sistema.
Finalmente, Delgado Nivia destacó que esta crisis “debe verse como una oportunidad para reconstruir la movilidad regional con visión y responsabilidad, pensando en un sistema de transporte que responda a las verdaderas necesidades de la ciudadanía”.















