Una red semafórica obsoleta, sumada a la acción de manos criminales, tendría en ‘jaque’ a la movilidad de la ciudad. Hay varios sectores afectados por el ‘apagón’ de los dispositivos.
Ocho intersecciones semafóricas de Bucaramanga actualmente tienen fallas o están totalmente apagadas.
En sectores como Real de Minas, la Avenida Quebrada Seca y las carreras novena, 15 y 33 se registran los mayores problemas con estos dispositivos.
Una de las causas de estas fallas obedece a que, cuando hay cortes de energía, estos dispositivos se apagan y se genera caos vehicular.
Cuando esta situación ocurre, los semáforos deben ser programados nuevamente desde un centro de control, por lo que pueden quedar en intermitente por períodos prolongados.
Además, las variaciones de energía terminan averiando las tarjetas que controlan los dispositivos.
Manos criminales estarían atacando la red

En las últimas horas, el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, hizo una grave denuncia sobre una situación que ocurrió el pasado fin de semana.
Hasta una alcantarilla ubicada en la carrera 17, cerca de la Iglesia del Perpetuo Socorro, llegaron dos hombres que, al parecer, eran recicladores. Lea también: Polémica por cámaras de velocidad en vía entre Lebrija y Girón
En un video de cámaras de seguridad se aprecia cómo uno de ellos saca de la ‘zorra’ en la que se movilizaban un artefacto vertical que cubre la visibilidad de la alcantarilla, pero también a la persona que va a retirar la tapa.
Publicidad
Con esta escena, se pensaría que el objetivo de los recicladores era sustraer el cable de cobre que lleva energía a los semáforos con el fin de comercializarlo. Sin embargo, las autoridades señalaron que la intención era totalmente distinta.
¡Los semáforos de Bucaramanga están siendo vandalizados!
— Jaime Andrés Beltrán (@soyjaimeandres) July 21, 2025
Identificamos a una organización criminal dedicada única y exclusivamente a cortar cables y dañar la red semafórica de la ciudad.
No roban, van directamente a destruir el sistema para dejar a los ciudadanos sin el… pic.twitter.com/GNQfHA2AGe
“Llegaron con información puntual a una alcantarilla en la que confluyen cerca de 10 intersecciones semaforizadas, cortaron los cables de la energía, no se los robaron, pero sí afectaron la red semafórica de la zona”, señaló Beltrán Martínez.
El mandatario dijo que esta situación se ha repetido de idéntica manera en otras ocasiones.
El hecho fue constatado por el comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, general Henry Yesid Bello, quien manifestó que “logramos establecer que, presuntamente, ciudadanos estaban sustrayendo cableado. Estamos adelantando la vigilancia con el circuito cerrado de televisión para trazar la ruta de escape y establecer cuáles fueron los ciudadanos que cometieron la conducta delictiva”.
Un hecho similar fue denunciado durante esta semana por la comunidad.
En la carrera 22 con calle 45, algunas personas llegaron hasta uno de los semáforos de la intersección, abrieron el panel que recubre la luz verde y lo dejaron abierto. Lo curioso es que no se hurtaron la luz ni el panel. Le puede interesar: Bucaramanga se alista para la Feria Bonita
“Esto no lo podemos catalogar como un hecho de hurto de cable ni como una situación aislada de un habitante de calle, sino que tenemos que catalogarlo como un hecho para afectar y generar caos en Bucaramanga”, aseveró el mandatario local.
Publicidad
En tal sentido, el director de Tránsito de Bucaramanga, Jhair Manrique, dijo que “esto es un sabotaje. El pasado viernes hubo corte del cable de toda la carrera 15, el sábado hubo intento de vandalismo en la red de la carrera 33. Pedimos a la ciudadanía que nos ayude a identificar a los responsables”.
Una red obsoleta

De los 1.396 semáforos con los que cuenta actualmente Bucaramanga, 876 tienen tecnología LED y 520 operan con bombillos halógenos.
Para que usted se haga una idea, la bombilla de luz halógena tiene componentes como flúor, cloro, bromo, yodo y astato, y su rendimiento es cinco veces menor, en cuanto a iluminación, que el de la luz LED.
En tal sentido, el concejal de Bucaramanga, Cristian Reyes, afirmó que “la red de semáforos tiene más de 40 años de operación y aún opera con cableado de cobre. Además, con cualquier oscilación en el fluido eléctrico, las tarjetas de los dispositivos pueden sufrir daños parciales o averías totales”. Vea además: La ‘gorda’ de San Pío no cede ante el vandalismo en Bucaramanga
Publicidad
A su turno, el director de Tránsito de Bucaramanga, Jhair Manrique, admitió que “la red semafórica de la ciudad es obsoleta. Nunca se le han invertido recursos. De hecho, los semáforos más modernos que tenemos en la ciudad son los que, hace aproximadamente 8 o 10 años, Bogotá nos donó tras actualizar su tecnología. Es decir, los semáforos más avanzados que poseemos hoy fueron donados por Bogotá hace una década”.
El plan de modernización
Desde la Dirección de Tránsito local se advirtió que la actualización de todos los semáforos cuesta cerca de $50.000 millones.
La entidad planteó un plan de modernización por fases que tardaría cerca de cuatro años e intervendría primero los tramos más críticos y luego el resto de la red.
“Primero hay que hacer ductos propios para la red semafórica, hay que cambiar la red estructural por cable de fibra óptica, hay que cambiar las luces de los semáforos e incluir contadores de tiempo. Además, hay que actualizar la central de control para ajustar los tiempos de los semáforos”, señaló Jhair Manrique, director de Tránsito de Bucaramanga.
Publicidad
Por su parte, el concejal Cristian Reyes argumentó que “el proyecto podría ser financiado con recursos que obtiene la Alcaldía por cuenta del Impuesto Vehicular Departamental”.
Reyes Aguilar agregó que “cuando se modernicen los semáforos, se requiere una red con contadores de vehículos, cambios en los tiempos de cambio de luces en caso de accidente y sensores para medir la calidad del aire”.
Finalmente, el concejal Robin Hernández solicitó que estos nuevos dispositivos cuenten con botones para que los peatones soliciten el paso y les den prelación, entre otros, a personas en situación de discapacidad, niños y adultos mayores.
















