La iniciativa de protección del jaguar, el ‘rey del agua’, en el Magdalena Medio santandereano, además de prolongar la existencia de estos felinos, también pretende contabilizarlos y establecer estrategias de educación y aporte a la conservación de su hábitat.

En el Magdalena Medio se encuentra la población más vulnerable de jaguares del mundo. En este lugar, la caza de las presas de las que se alimenta el felino, las muertes de la especie por retaliación de los humanos y las vías 4G que los dejaron encerrados se combinan para que su vida corra peligro.
Precisamente, en una finca ubicada cerca de la vía entre Bucaramanga y Barrancabermeja, en donde las palmas de aceite y la ganadería regenerativa son protagonistas, se descubrió un hábitat estratégico para cerca de 11 jaguares de la zona. Lea también: Lo que reveló la impresionante imagen de una manada de jaguares avistada en Santander
Se trata de la finca San Isidro, en donde un grupo de protectores del felino estableció un centro de operaciones para continuar y reforzar el monitoreo de los jaguares, afianzar la producción sostenible, proteger el hábitat de los felinos y establecer un territorio para que los investigadores continúen con los estudios de la biodiversidad que hay en este sector.
Al respecto, Gustavo Gutiérrez, líder de investigación de monitoreo de Ipacarai y protector de jaguares, explicó que, entre los cultivos de palma de aceite y en zonas de bosque protegidas, varios jaguares tienen su ruta de viaje o su hogar y fueron identificados a través de las cámaras trampa.
Jessy, ‘la reina’; Luka, que era el macho dominante y fue asesinado; Balám, Eireté, Princesa Yuma y Onca, las crías; El Rey Opón y Pipatón, el actual rey de la manada, son algunos de los ejemplares que fueron avistados en el caño La Vizcaína, fuente de agua que alimenta la ciénaga San Silvestre de Barrancabermeja.
El rey y la jovencita jaguar

Una de las iniciativas que se implementó para hacer seguimiento en San Isidro fue la de instalar varias cámaras ‘trampa’ para registrar especies nativas, entre ellas el jaguar, con el fin de conocer en qué estado se encuentra.
Durante una revisión periódica de las cámaras trampa se reportó un sorprendente hallazgo. Se trataba de la cara de Pipatón, el rey de la manada, que después de dos años dejó ver su rostro en video mientras se desplazaba entre la plantación de palma de aceite. Le puede interesar: Expedición a la casa del jaguar en el Magdalena Medio santandereano
“Es un rostro que demuestra mucha imponencia, ternura y sabiduría, de que él es el dominante del territorio. Este registro nos demuestra que la conservación o las buenas prácticas para mantener el equilibrio del ecosistema están dando frutos. El jaguar se siente seguro en este lugar”, indicó Gustavo Gutiérrez, líder de investigación de monitoreo de Ipacarai.
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Además, a finales de 2025 se conoció una nueva noticia sobre la familia felina.

En una grabación de los dispositivos tecnológicos se registró a Yarima, una hembra que habita el territorio, transitando las plantaciones de palma de la zona. Sin embargo, la imagen que más llamó la atención fue la de una joven jaguar que se desplazaba junto a la felina adulta.
La joven manchada es Magdalena, quien se observó corriendo presurosa junto a Yarima, que es su progenitora. Juntas estaban en un paseo para conocer el territorio. La nueva integrante de la manada fue bautizada así en honor a la tierra que habita, al río grande que necesita ser rescatado.
De acuerdo con Gutiérrez Jaimes, “tuvimos el hallazgo de un nuevo individuo en el territorio. Se trata de una jaguar cachorro que fue avistada el pasado 22 de noviembre de 2025”.
Gutiérrez expresó que “este avistamiento es muy importante para nuestro proyecto de conservación porque demuestra las buenas prácticas de conservación y que la aparición de una nueva hembra nos garantiza la conservación de la especie”.
Por su parte, el director de la Fundación Cuidar La Tierra, Jhon Mario Flórez, manifestó que “han valido la pena los días de lluvia, de zancudos, de cansancio para adelantar estas labores de monitoreo y tener la esperanza de reproducción de la especie en la zona del Magdalena Medio”.
Habrá censo de jaguares

Desde la Gobernación de Santander se anunció que se adelantará un censo para determinar con exactitud cuántos jaguares hay realmente en la zona y cuáles son sus prácticas de supervivencia en el territorio.
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El conteo se llevará a cabo entre 2026 y 2027 y contará con el apoyo de la Universidad Industrial de Santander y los actores comprometidos con su protección.
Asimismo, los integrantes de la Estación Biológica Jaguar, ubicada en el corazón del Magdalena Medio, recordaron que avanza la campaña Dona un metro por el hábitat del jaguar, que busca que empresas y particulares aporten recursos para financiar las labores de preservación. Vea además: ‘Triángulo de La Vida’: la estrategia para salvar a especies de atropellamientos en Santander
“La idea es que las personas u organizaciones donen de manera simbólica metros cuadrados para proteger a los jaguares. Por $50.000 se hará válida la donación de un metro; la persona recibirá la ubicación satelital de ese punto, información de lo que allí ocurre y la expedición de un certificado válido tributariamente. Además, entrará a hacer parte de una red de guardianes de jaguares del Magdalena Medio”, explicó el director de la Fundación Cuidar La Tierra, Jhon Mario Flórez.
Avanza proyecto de turismo

En las instalaciones de Ipacarai, en la vía principal que comunica a Bucaramanga con Barrancabermeja, se estableció un lugar para que turistas, empresas, familias, academia, científicos, entre otros, puedan conocer el proyecto de conservación y tener conexión con el hábitat del jaguar.
“Nació la Casa Jaguar como un ecolodge temático de este animal en el que se resalta la riqueza del territorio y abre una oportunidad para el turismo de naturaleza en Santander. Se ofrece una experiencia auténtica en la que las personas tengan una inmersión en las labores de ganadería regenerativa, cultivo de palma de aceite, producción de cerdos criollos, crías de camuros, de abejas, que se conjugan con la conservación del jaguar, búsqueda de huellas y revisión de cámaras trampa…”.

















