La muerte de Kira, una perra criolla de tres años, es investigada por presunto maltrato animal. El caso pone en foco la aplicación de la aprehensión material preventiva tras denuncias previas.

La muerte de Kira, una perra criolla de aproximadamente tres años, es materia de investigación en Bucaramanga luego de que fuera hallada sin vida tras un caso de presunto maltrato animal en el barrio Betania, en el norte de la ciudad.
El caso, que se conoció tras la difusión de un video en redes sociales el pasado 6 de abril, habría sido denunciado en octubre de 2024.
Este antecedente abrió la conversación sobre si su muerte se pudo evitar con la aprehensión material preventiva por parte de la Policía Nacional.
“Es el procedimiento policivo mediante el cual un animal es retirado de manera transitoria de la tenencia del presunto maltratador porque se tiene conocimiento o indicio de la realización de conductas que constituyen maltrato o que vulneran su integridad física o emocional”, reza la Ley 1774 de 2016.
Y es que en las últimas horas salió a la luz el informe que redactó la inspección de policía que atendió la denuncia de 2024. Dicho documento, con fecha del 3 de noviembre de 2024, dejaría en evidencia que Kira, y otro perro del que no se conoce el nombre, no vivían en condiciones adecuadas y no recibían el cuidado necesario para su bienestar.
Según el documento, en esa diligencia y evaluación médica a la que asistieron inspecciones de Policía en compañía de la Secretaría de Salud de Bucaramanga, Personería de Bucaramanga y Policía Ambiental, quedó registrado que ambos perros tenían una condición corporal 2/5 y presencia de ectoparásitos, lo que significa que tendrían pulgas, garrapatas o piojos, que suelen aparecer cuando no hay buenas condiciones de higiene, cuidado o atención veterinaria. Pese a estas condiciones, no se habría aplicado la aprehensión material preventiva.

En contraste, la inspección de policía ordenó otras medidas para dar respuesta a la denuncia. “Se ordena la práctica de exámenes y atención médica veterinaria a los dos caninos y se orden visita de seguimiento en dos semanas”, se lee al final del documento firmado por Esteban Nicolás Álvarez Díaz, Inspector de Policía Urbano Categoría Especial y Primera.
“Es muy grave y doloroso saber que la muerte violenta de Kira en Bucaramanga fue al parecer una muerte anunciada, que existiendo denuncias por maltrato contra ella desde octubre del 2024, las autoridades no hayan hecho nada”, expresó la senadora Andrea Padilla, autora de la Ley Ángel, a través de sus redes sociales.
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La congresista explicó que la aprehensión material preventiva es una medida que debe aplicarse cuando existan indicios de maltrato o cuando la vida e integridad del animal estén en riesgo, incluso sin necesidad de contar con valoraciones veterinarias complejas. Se trata de un mecanismo urgente que permite retirar al animal del presunto agresor para ponerlo a salvo.

Vale aclarar que este informe fue publicado el 3 de noviembre de 2024, aún no había entrado en vigencia la Ley Ángel (Ley 2455 de 2025). Pero la aprehensión material preventiva ya estaba consagrada en la ley 1774 de 2016, por lo que sí podía ser aplicada en este caso, según explicaron fuentes a Vanguardia.
“Este hecho doloroso e indignante sirva para recordar que la aprensión material preventiva, tal como lo establece la ley Ángel, es un procedimiento de carácter urgente en el que debe prevalecer la vida y el bienestar de la presunta víctima del animal en el que no solamente se ha de salvaguardar la integridad física, sino también emocional, que no requiere de concepto veterinario, basta con los que además puede realizar cualquier funcionario de la policía, no solo carabineros, además de los inspectores de policía que debe realizarse aún si en el municipio no hay albergue público o centro de bienestar animal”, explicó la congresista.
Con el objetivo de prevenir un desenlace como el de Kira, la senadora aclaró que La Ley Ángel contempla distintas alternativas para ubicar a un animal de manera temporal o definitiva cuando es retirado de su tenedor. Además, permite que las autoridades ingresen a una vivienda sin orden judicial si hay evidencia de maltrato grave que ponga en riesgo inmediato su vida.

Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a denunciar cualquier caso de maltrato animal a través de la línea 123, la inspección de Policía: 6433016 y la Unidad de Bienestar Animal: 3156680764.
Lo que ocurrió en las últimas horas
Tras la viralización del video el pasado 6 de abril, las autoridades activaron la ruta de atención por maltrato animal y se desplazaron hasta el barrio Betania, en el norte de Bucaramanga.
“Lo que ha ocurrido con Kira, una perrita de tan solo 3 años de edad que fue salvajemente golpeada por su tenedor, es un acto atroz y cruel contra la vida animal. Al momento que conocimos las imágenes y recibimos las denuncias ciudadanas, la alcaldía Bucaramanga, la policía ambiental y la Sijín llegaron al lugar de los hechos con el fin de atender este caso de manera inmediata, pero lamentablemente Kira ya se encontraba sin vida y sepultada”, afirmó Cristian Portilla, alcalde de Bucaramanga.
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El alcalde agregó que el caso será investigado por la Fiscalía y que, de manera paralela, se adelantan procesos administrativos para establecer responsabilidades. También confirmó el rescate de otro animal en la vivienda.
“Es importante informar a los ciudadanos que la inspección a la vivienda que realizamos en la tarde de hoy encontramos otra cachorrita de tan solo 3 meses de edad, que fue trasladada a nuestra Unidad de Bienestar Animal, donde va a recibir toda la atención veterinaria necesaria para garantizar su integridad y su protección”, señaló.
Desde la Alcaldía también se confirmó la recuperación del cuerpo de Kira para avanzar en los análisis forenses.
“Lamentablemente, el canino fue hallado sin vida. Se realizó la exhumación y en este momento el cuerpo se encuentra bajo custodia de las autoridades competentes para realizar los respectivas análisis y determinar las causas de su muerte”, explicó Sandra Rivera, subsecretaria de Ambiente.
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Por su parte, la Policía Metropolitana detalló el procedimiento realizado tras la denuncia ciudadana.
“Durante el procedimiento, las unidades lograron la protección y rescate de una canina cachorra que se encontraba en condiciones de vulnerabilidad al interior del inmueble. Así mismo, el ciudadano implicado manifestó que el animal que aparecía en el video había fallecido días antes, siendo enterrado desde el pasado jueves 2 de abril en una zona verde del sector”, indicó el teniente Edinson Yesid Pedraza Orduz.
El caso de Kira: denuncias y revisión del historial
El concejal de Bucaramanga Camilo Machado aseguró que interpuso una denuncia ante la Procuraduría General de la Nación para que se investiguen los hechos relacionados con el caso de Kira.
A través de sus redes sociales reveló la que sería la denuncia interpuesta por un ciudadano en octubre de 2024: “Un individuo identificado como Amibelec, de aproximadamente 20 años, está maltratando tres perros en una propiedad ubicada en Betania etapa 12, peatonal 2, manzana B, sector F casa 13”.
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El documento también señalaba que el maltrato ocurría de manera reiterada al interior de la casa, lo que dificultaba obtener pruebas visuales. Sin embargo, los vecinos lograron registrar audios con los lamentos de los animales.
“Lo único que ellos podían hacer, salvar la vida de Kira a través de la aprensión material preventiva, tanto de Kira como este perrito, que hoy yacen muertos a manos de su agresor, pero que pudieron tener un destino diferente. Es por ese motivo que radicamos la denuncia ante la Procuraduría contra estos funcionarios negligentes que no actuaron en derecho y en proteger la vida de Kira. No podemos permitir que pase por alto este tipo de actuaciones que afecta y atentan gravemente contra la vida de los seres más indefensos”, advirtió el concejal Machado.
También señaló la necesidad de revisar la aplicación de la Ley Ángel, que fue creada con el objetivo de castigar con mayor severidad el maltrato contra animales domésticos, domesticados, amansados, silvestres vertebrados o exóticos vertebrados.
En los casos en que el animal muera como consecuencia del maltrato, la pena que establece la Ley Ángel es de 32 a 56 meses de prisión, además de una inhabilidad de dos a cinco años para ejercer actividades relacionadas con animales y una multa de 30 a 60 salarios mínimos mensuales legales vigentes, (SMMLV), lo que oscilaría entre los $52.527.000 y $105.054.000.
Cuando el maltrato cause lesiones graves, la pena será de 20 a 42 meses de prisión, con inhabilidad de uno a tres años y multa de 15 a 30 SMMLV, desde $26.250.000 hasta $52.527.000.
Además de la prohibición de adquirir, tener o cuidar animales por un periodo equivalente al doble de la pena principal impuesta al condenado.
Paralelamente, se crea el Registro Nacional de Inhabilidades, administrado por la Policía Nacional, donde se listarán las personas condenadas por maltrato animal.
Este registro podrá ser consultado por entidades, refugios y organizaciones que trabajen con animales.

















