Neomundo se convirtió en el punto donde miembros de la Cruz Roja clasifican las toneladas de ayudas que desde Santander serán enviadas a las familias afectadas por el terremoto.

Publicado por: John Arias
Desde el pasado martes, voluntarios de la Cruz Roja Colombiana Seccional Santander trabajan en el centro de acopio de Neomundo para recibir, clasificar y preparar las ayudas que serán enviadas a las comunidades afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. Lea también: Sostenernos después de la tragedia: el verdadero ‘Encanto’ de Colombia
En medio de cajas cargadas de alimentos, elementos de aseo y demás donaciones que llegan desde distintos puntos del área metropolitana de Bucaramanga, decenas de voluntarios trabajan contrarreloj para convertir la solidaridad de los santandereanos en ayuda concreta para las familias que resultaron afectadas por el fuerte sismo que deja al menos 284 fallecidos, 3.977 heridos y 379 desaparecidos. También se reportan 71.763 viviendas averiadas y 12.597 destruidas completamente.
Desde el pasado martes, el centro de convenciones Neomundo se convirtió en uno de los principales puntos de acopio de la Cruz Roja en Santander. Allí, las donaciones son recibidas, clasificadas y organizadas para conformar los kits que posteriormente serán trasladados hacia los territorios que requieren asistencia.
“Neomundo ha cumplido un papel muy importante acá para la Cruz Roja, ya que es el principal centro de acopio. Aquí es donde estamos haciendo la clasificación y almacenamiento de todo”, explicó Julián Fernando Vera, coordinador de Activos de la Cruz Roja Colombiana Seccional Santander.
La operación reúne aproximadamente a 30 personas de manera permanente entre las áreas de coordinación, operación y recolección, aunque el número de ciudadanos vinculados al proceso de una u otra manera se acerca a 50. Igualmente, se destaca la participación de otros 30 hombres del ejército que están apoyando la logística para el traslado de las ayudas.
Son colaboradores que, durante jornadas que se extienden hasta altas horas de la noche, reciben las donaciones que llegan de ciudadanos, empresas, centros comerciales y entidades públicas. Cada elemento pasa por un proceso de clasificación antes de ser incluido en los kits que serán enviados a las zonas afectadas como el Valle del Cauca, Chocó y el Eje Cafetero. Le puede interesar: Entre ruinas y recuerdos, El Cairo quiere volver a ser el pueblo que era

Entre alimentos, pañales y comida para mascotas
La Cruz Roja está priorizando las donaciones de alimentos no perecederos, especialmente harina, granos, pasta, enlatados y agua. También se requieren elementos de aseo y cuidado personal como papel higiénico, pañales, pañitos húmedos, jabón y cepillos de dientes.
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La solidaridad también se ha extendido a los animales que resultaron afectados por la emergencia. Por eso, los voluntarios están recibiendo alimento para perros y gatos.
Por razones logísticas relacionadas con el transporte, en esta etapa no se están recibiendo medicamentos. La prioridad es concentrar los esfuerzos en los elementos que pueden ser trasladados y distribuidos con mayor facilidad entre las comunidades damnificadas.
Durante los primeros tres días de la campaña la Cruz Roja recibió más de 18 toneladas de ayudas provenientes de Bucaramanga y otros municipios del área metropolitana.
Todo este material llega al centro de acopio de Neomundo, donde comienza una segunda etapa: la organización por categorías y la elaboración de los kits de alimentación y aseo.

Una cadena de solidaridad que conecta a Santander con las zonas afectadas
Las ayudas recolectadas en Santander serán trasladadas hacia los puntos donde la Cruz Roja adelanta labores de atención a las comunidades afectadas por el terremoto. El objetivo es que las donaciones lleguen de manera organizada a los equipos que se encuentran en territorio y que, desde allí, puedan ser entregadas a las familias que más las necesitan.
La operación ha sido posible gracias a una cadena de colaboración en la que también participan diversas instituciones de carácter público y privado. “Ha sido una ayuda conjunta y muy valiosa. Cualquier persona que se nos quiera sumar, bienvenida sea”, afirmó el coordinador de la Cruz Roja.
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Para Vera, la respuesta de los ciudadanos ha sido especialmente significativa. Desde Bucaramanga, Floridablanca, Piedecuesta y Girón han llegado personas con alimentos y artículos de primera necesidad para contribuir a la atención de las comunidades damnificadas.
“Primero que todo, agradecerles a toda la comunidad de Bucaramanga y el área metropolitana. Han sido una gran ayuda para nosotros y, más que para nosotros, para las personas que están siendo afectadas”, manifestó.
Neomundo continuará recibiendo donaciones
El centro de acopio instalado en Neomundo continuará recibiendo ayudas durante el fin de semana y el lunes festivo, en horario de 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.
La Cruz Roja reiteró el llamado a los ciudadanos para que continúen aportando, especialmente con alimentos no perecederos, agua, elementos de aseo, pañales, artículos de higiene personal y comida para perros y gatos.
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Además de las donaciones en especie, la organización cuenta con canales oficiales para recibir aportes económicos, destinados a apoyar la atención de la emergencia.
La jornada en Neomundo es, en últimas, una fotografía de cómo una emergencia que golpeó a varias regiones del país también movilizó a Santander. Mientras en las zonas afectadas los equipos de socorro atienden las necesidades más urgentes, en Bucaramanga una cadena de voluntarios se encarga de recibir, ordenar y empacar cada aporte.
Cada caja que sale de Neomundo lleva mucho más que alimentos o productos de aseo: lleva el mensaje de una comunidad que, desde la distancia, decidió no ser indiferente ante quienes hoy necesitan ayuda.
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