Denuncian rejas, pérdida de espacios pedagógicos y obstáculos al gobierno escolar. La Secretaría de Educación de Bucaramanga no se ha pronunciado.

Publicado por: Danilo Cárdenas
Rejas que bloquean pasillos, plantas arrancadas, carteles de protesta retirados al día siguiente y pupitres usados y torcidos para los estudiantes de grado 11. Así describen padres de familia el ambiente que se vive en la Escuela Normal Superior de Bucaramanga (ENSB), donde los alumnos completan un año de plantones y marchas.
Por esa situación, Sandra Liliana Pinzón Barajas y Luis Fernando Teatino Martínez, representantes de los grados décimo y noveno ante el Consejo de Padres, radicaron el pasado 22 de octubre un derecho de petición ante la Dirección de Inspección y Vigilancia del Ministerio de Educación, en el que solicitan una auditoría integral al clima escolar y al gobierno escolar de la institución.
Según el documento, el conflicto comenzó en septiembre de 2025, cuando el rector fue trasladado sin consulta previa. Desde entonces, afirman, el colegio ha funcionado todo 2026 con horarios provisionales y las elecciones estudiantiles se habrían organizado sin recursos, con tres docentes que asumieron la logística por su cuenta.
Los padres señalan que la rectora Ana Isabel Pino Sánchez habría respondido a las protestas con amenazas de demanda a los estudiantes que grababan, y que tanto ella como la Secretaría han sostenido que los jóvenes fueron “incitados por profesores”, versión que el Gobierno Estudiantil rechaza. Los alumnos protestaron el 23 de febrero, el 4 de agosto y el 21 de septiembre, esta última vez con una marcha hasta la Alcaldía.
La petición también cuestiona la suspensión de actividades propias de una Normal, como la Semana de la Cultura, el Plan Lector, el coro en lengua de señas y los semilleros de investigación, y el traslado del mobiliario nuevo de grado 11 al Programa de Formación Complementaria, que según los padres la Secretaría justificó en una plenaria el 5 de octubre por una visita de acreditación del Ministerio.
El documento añade que el puntaje promedio del colegio en las pruebas Icfes cayó de 318 a 307 puntos.
Además de una visita de verificación, los padres piden revisar el Manual de Convivencia, proteger a los estudiantes que protestan, un plan de mejoramiento con cronograma y que se compulsen copias a la Procuraduría si se encuentran faltas. La solicitud fue enviada con copia a la Personería, la Defensoría y la Secretaría de Educación de Bucaramanga, que no se ha pronunciado sobre el tema.














